Los misterios de Flavia
Basada en la saga literaria de Alan Bradley, Los misterios de Flavia recupera el encanto del misterio clásico británico desde una mirada familiar: una mansión decadente, secretos enterrados y una detective de 11 años con más ingenio que muchos adultos. Ambientada en la Inglaterra de 1951, la película sigue a Flavia de Luce, una niña prodigio apasionada por la química y los venenos que se ve obligada a investigar por su cuenta cuando aparece un cadáver en Buckshaw, la propiedad familiar.
El caso golpea directamente a su padre, el coronel Havilland de Luce, interpretado por Martin Freeman («Sherlock»), un hombre viudo, distante y enigmático, marcado por su pasado como prisionero de guerra durante la Segunda Guerra Mundial y entregado a su pasión por la filatelia. Cuando Havilland es acusado de asesinato e incluso confiesa el crimen de forma inesperada, Flavia decide seguir sus propias pistas para intentar demostrar su inocencia.