Josep Piqué, ministro de Ciencia y Tecnología, sabe que el próximo año es el último de la legislatura y que son muchas las tareas pendientes de un departamento empeñado en la digitalización y modernización de la sociedad. El ministro aparcó durante un par de horas todos los asuntos, desconectó su móvil y compartió con LA GACETA un desayuno en la sede del periódico.
En tono distendido, el responsable de la política tecnológica asumió la incertidumbre de los operadores de cable. El nuevo presidente del PP en Cataluña, designado ayer por su partido, advierte de que si se aprueba la fusión digital, siempre se podrá imponer condiciones; de lo contrario, el mercado podría provocar que se llegase a la misma situación sin posibilidad de que el Gobierno pudiese intervenir.
P: ¿Qué funciones tendrá la anunciada Agencia del Espectro?
Estamos pensando en un ente que gestione ese bien público y quiero hacerlo sobre los propios organismos del Ministerio. El objetivo que perseguimos no es que se produzca un mercado donde se pueda comprar o vender parte de este espectro, sino que el objetivo es racionalizar y, en principio, la única decisión que tenemos que tomar y llevamos trabajando ya en eso porque está muy avanzado es qué sucede con el espectro de Quiero TV, pero no nos planteamos ninguna otra hipótesis.
P: Ahora que lo menciona, ¿qué va a pasar con Quiero TV y cómo está el proceso?
Este asunto tiene que respetar el procedimiento concursal y, por lo tanto, debemos tener en muy cuenta que los activos de Quiero TV no son de libre disposición sino que se ha de seguir el procedimiento derivado de la quiebra de la compañía. De lo que se trata es que el espectro que queda libre pueda ser utilizado de la manera más racional posible. Existen varias posibilidades, porque una alternativa sería volver a hacer concursos.
P: ¿Otro concurso para lanzar otra TDT con 14 canales?
Yo creo que esa alternativa no es factible. Hay diversas posibilidades, y hay margen para ampliar el espectro de los que ya tienen. Además podría quedar una parte de espectro libre para otra oferta alternativa.
P: Los operadores exigen que el espectro de Quiero se reparta entre ellos, porque su ancho de banda es insuficiente.
Así es, y creo que tienen razón. Estamos trabajando sobre esa posibilidad.
P: ¿Qué novedades incluirá la nueva Ley General de Telecomunicaciones?
La Ley es absolutamente imprescindible porque tenemos que trasponer las directivas europeas. Y el espíritu de las directivas es un espíritu que el Gobierno español comparte, en el sentido de ir profundizando en la liberalización del sector a base de ir reduciendo la regulación y sustituirla con una regulación en función de cómo vaya el mercado. Y eso es absolutamente necesario, porque el panorama es completamente distinto al que había cuando se inició la liberalización en Europa.
P: ¿En qué ha cambiado la situación?
La situación de ahora no tiene mucho que ver con la de los inicios de la liberalización. Porque ahora ¿quién es el mayor competidor de Telefónica en telefonía fija? Pues la realidad es que no es otro operador de telefonía fija, sino que es la telefonía móvil. Todas estas cosas son las que la nueva Ley de Telecomunicaciones va a contemplar. Por eso es importante que veamos cómo evoluciona el mercado e intentemos eliminar las posiciones dominantes, y que la competencia efectivamente vaya creciendo. Y ése es el gran debate que nos ha movido a aprobar una serie de medidas para la telefonía básica.
P: ¿No sería razonable adoptar un modelo para el cable, como el de Red Eléctrica, para crear una red multiparticipada por el sector?
Son modelos de liberalización distintos. En Europa se ha adoptado un modelo distinto para las telecomunicaciones. Otra cosa es que en el sector del cable sí podamos plantearnos ir más allá.
P: ¿Piensan liberalizar el sector del cable?
Hace varios años que tenemos un modelo de competencia basado en el establecimiento de demarcaciones geográficas. Los operadores existentes ya han desarrollado prácticamente todas sus inversiones, les hemos liberado de las obligaciones que tenían pendientes, y yo creo que sería deseable que antes de que termine la legislatura, el sector del cable se liberalice.
P: Pues con la fusión digital, si además liberaliza el sector, los actuales cableoperadores pueden tener más que problemas.
Eso sería cierto si estuvieran todavía en el proceso inversor, pero prácticamente han ultimado sus inversiones y, por lo tanto, están en condiciones de aguantar la competencia. Otra cosa es que estén preocupados por la fusión digital.
¿P: Tiene prevista alguna medida para dar un nuevo impulso al Plan Info XXI?
En el Gobierno detectamos que el Plan Info XXI dejaba de ser un programa de todos para convertirse en un catálogo de actividades de la Administración. Tenemos intención de poner en marcha un Comité Interdisciplinar para adoptar nuevas medidas que permitan relanzar los objetivos de la Sociedad de la Información. Esa Comisión analizará el sector, y hará propuestas al Gobierno para aplicarlas de forma conjunta.
P: ¿No cree que la fusión digital generará un amplio monopolio?
Las empresas tienen derecho a fusionarse, pero no a crear monopolios. Por eso hay que analizar la operación y ver qué consecuencias tiene. Si al final se ve que las consecuencias, aunque se impongan condiciones, llevan inevitablemente a un abuso de posición dominante, no habrá que autorizarla. Pero eso todavía no lo podemos decidir, porque tenemos que esperar al dictamen del Tribunal de la Competencia. A partir de ahí habrá que generar una serie de condiciones que permitan, salvaguardando también los intereses del cable, la viabilidad de las plataformas por satélite, porque ya hemos visto que su rentabilidad no ha sido posible. Pero que los operadores de cable no olviden que si se aprueba la fusión siempre se pueden imponer condiciones; pero si no se aprueba, el mercado puede llevar al final al mismo resultado, pero en este caso sin condiciones.
P: El pez grande se comería al chico, o una podía desaparecer…
Es bueno que la gente vea las diferentes alternativas reales a las que nos enfrentamos. El informe de la CMT identificaba muy bien los diferentes problemas asociados con la fusión, porque ponía de relieve que es una operación de concentración que no solo afecta al segmento de la televisión de pago, sino que en virtud de la naturaleza de los accionistas de las empresas de fusión, eso afecta a otros mercados relevantes. No hay sólo un debate sobre la exclusividad o no del mercado de contenidos, sino que hay un debate sobre la integración vertical que se puede producir en unos casos o en otros, y sobre la integración horizontal.
P: ¿Qué modificaciones prepara para las televisiones locales?
Lo único que hemos hecho hasta ahora en televisión local es introducir una disposición, en la Ley de Acompañamiento, por la que el Gobierno tiene que elaborar y aprobar un plan técnico de desarrollo de la televisión local digital, de tal manera que lo que se busca es la digitalización de la televisión local en España, que ordene el sector y además impulsar la digitalización. A partir de los criterios definidos por el plan técnico, las diferentes Autonomías tendrán que convocar los concursos, y dar las correspondientes licencias de televisión local, y determinar cómo van a utilizar el espectro.
P: ¿Piensan imponer limitaciones a las emisiones en cadena?
Todo el mundo sabe que hay empresas que son propietarias de numerosas televisiones locales, y esa situación se tiene que afrontar bajo un principio, que es el que aplicaremos. En ningún caso, las televisiones locales se pueden convertir en una alternativa a una cadena generalista, que es lo que pasaría si una serie de televisiones locales se conectaran en red en las horas de máxima audiencia. Se pueden imponer una serie de condiciones respecto a las emisiones en cadena, y otras respecto al ámbito territorial.
P: ¿Y qué otras medidas se van a adoptar sobre la composición accionarial de las televisiones privadas?
Hemos introducido una disposición que es la eliminación del tope accionarial en las televisiones nacionales. Intelectualmente es insostenible pensar que un periódico o una radio pueden tener dueño y una televisión no. La prueba es que este debate sólo ha durado 48 horas.
P: ¿Y cuál sería el tope máximo para poder participar en una segunda concesionaria?
Ya le preguntaré al ministro. De momento no me ha dicho nada (risas).