Diego Garisa protagoniza «Subsuelo», la nueva película de Fernando Franco, un thriller incómodo y profundamente perturbador que se adentra en las grietas de la familia, el abuso y el silencio que muchas veces lo rodea. En el filme, Garisa interpreta a Fabián, un personaje complejo y oscuro, muy alejado de los registros que había abordado hasta ahora, y que exige una construcción interpretativa minuciosa tanto en lo psicológico como en lo físico.
¿Cómo te llega la oportunidad de interpretar a Fabián? y ¿qué es lo que más te llamó del guión a la hora de leerlo?
Vale, pues me llegó un casting. Y al principio eran castings separados. Primero estábamos, bueno, solo los Fabiáns y solo las Evas, que nos querían ver por separado. Y a la última fase fue unas pruebas de química, que se llama, que es para encontrar la pareja de mellizos. Entonces nos probaron a los dos chicos que estábamos, con tres chicas.
Y al final, pues Julia y yo fuimos la pareja elegida. Pero fue un casting bastante largo, porque entre una fase y otra pasaba bastante tiempo, porque al principio hicieron casting a muchísima gente, incluso personas que no estaban dentro del mundo de la interpretación y luego ya cuando fuimos avanzando, en mi caso fue bastante curioso, porque yo las primeras fases me las salté, porque yo entré al casting a raíz de otro proyecto que no me salió, que de repente, bueno, vieron ahí algo de que les podía servir para este proyecto y me metieron en el casting.
O sea, que en realidad, cuando haces un casting, es verdad que nunca sabes dónde te va a llevar, ¿no? Y nada, luego cuando leí el proyecto, pues ya desde el principio con las primeras separadas del casting me interesó mucho, porque el perfil psicológico del personaje era algo que estaba muy alejado de mí, pero que además nunca había hecho y que me apetecía mucho hacer a alguien trastornado, psicópata, con unos comportamientos tan turbios y extraños. Y luego ya cuando leí el guión completo y vi todo este entramado de relaciones familiares, la relación de los mellizos, todo el tema del thriller, bueno, es que el guión a mí me parece espectacular y además cuando ya supe que era Fernando Franco, pues imagínate una locura, porque es un… Yo creo que cuando nos empezamos a dedicar a la interpretación siempre quieres como llegar a poder formar parte de estos espacios de privilegio de hacer cine de autor, pero además con autores de la talla de Fernando, que son personas que admiras y que has visto sus películas y que su cine es tan concreto y tan artesano, y formar parte del proceso creativo y de poder aprender de él, pues es un regalazo. Así que bueno, ha sido un sueño hacer esta película, la verdad.
Ya tienes experiencia interpretando, has hecho otras películas, pero como has comentado tu personaje, no tiene nada que ver con lo que has estado haciendo ¿cómo preparas un personaje con ese perfil de psicópata, sociópata, con un trastorno que le hace actuar de esa manera?
Pues mira, yo lo que tuve al principio en el casting, tuve una intuición que creo que fue bastante buena, porque luego es verdad que trabajamos bastante sobre eso, es que yo pensé, si me están proponiendo a mí, con el perfil que tengo para hacer esto, creo que no quieren algo obvio, o algo cliché, o algo impredecible respecto al personaje, quiero decir. Lo que hemos trabajado mucho es construir a una persona normal, o aparentemente normal, que tenga una vida absolutamente cotidiana y que el resto de sus relaciones, que no sean las que tiene con su hermana, sean relaciones normales, o sea, normales, incluso hasta sanas.
Yo creo que estos perfiles que cada vez, por desgracia, vemos que salen más y más noticias que nos asolan en nuestro día a día, sobre todo a las mujeres, con respecto al tema de los abusos, yo creo que los perfiles de los abusadores son muy distintos y, sobre todo, creo que son personas que ninguna de primeras, tú podrías decir, esta persona es un abusador por X o por Y, o porque le veas algo en el físico, o porque le veas algo extraño en su comportamiento. Precisamente son personas que, por lo que todo esto da miedo, es porque puede ser el panadero, tu vecino, la persona que está en la recepción de tu gimnasio, o la persona que está en el supermercado pasándote la leche en la caja. Entonces, yo creo que Fernando y yo queríamos construir a alguien que pudiera pasar desapercibido y que no diera este aspecto de villano o de sociópata o de psicópata, como en otras películas o en otros escenarios que son un poco más al uso, que tienen algo más de estas características un poco más marcadas.
Entonces lo que queríamos era alejarnos de eso y construir a un tío desde su verdad, desde su trauma, que hace eso porque se ve abocado, es decir, sin justificar absolutamente nada, porque no tiene ningún tipo de justificación, pero quiere decir que él defendiéndolo de alguna manera o intentando entenderlo, lo que le pasa es que ha generado una relación de dependencia tan grande hacia su hermana y de admiración y de amor tan dependiente y tan tóxica que cuando de repente eso se le resquebraja por las circunstancias de la película, la única opción que tiene para seguir controlando y para seguir teniendo ciertos privilegios respecto a su hermana es extorsionarla y abusar de ella, entonces es como la forma que encuentra y que desde luego dice mucho de él y que desde luego es como la peor, pero queríamos eso, trabajarlo desde una cierta naturalidad y cotidianidad.
Cuando hay una película tan marcada con dos protagonistas como Fabián y Eva, que se necesita crear química para que sea creíble, ¿no? Pero en este caso esa relación está centrada en el acoso, en el abuso de Fabián hacia Eva ¿cómo lo preparasteis entre los dos?
Pues mira, yo siempre digo que creo que no podríamos haber sido otros dos los que hemos hecho la peli, porque Julia y yo ya nos conocíamos antes de hacerla, ya éramos amigos, y cuando nos encontramos en el casting final, de alguna manera sentimos que había algo que ya teníamos ganado, que era como ese terreno de tener una confianza y plena en el otro y una seguridad de poder hacer y decir ciertas cosas desde el puro juego interpretativo y sin entrar en lugares como que nos podían hacer daño, porque los dos nos conocemos, los dos sabíamos, cómo trabajamos de alguna manera, ¿no? Entonces, desde el casting yo creo que ya nos benefició, porque cuando ya nos cogieron, lo único que teníamos que ponernos era ya a construir la relación que pone en el texto, porque ya había una previa de confianza muy grande en la entrevista, entonces, de alguna manera, eso ya estaba, y ya Fernando creo que lo pudo ver en los castings y que por eso nos cogió, ¿no? Que de alguna manera ya teníamos una química de entendernos y de saber mucho del otro, porque ya nos conocíamos.
Y luego es verdad que también nos hemos cuidado mucho y nos hemos contado muchas cosas y la relación ha crecido a un lugar de intimidad súper grande entre los dos que ha sido muy necesario precisamente para eso, porque estábamos jugando con un material tan sensible para explicar a los dos y sobre todo a ella, que es la que recibe todo esto y la que es la víctima, ¿no? Entonces, de alguna manera, siendo muy sinceros el uno con el otro y exponiendo nuestros miedos y nuestras inseguridades respecto al material que teníamos enfrente, creo que ha sido como la clave para luego poder ir súper sobreseguro y en el rodaje ya te digo que pese a ser una película tan tremenda lo hemos disfrutado, incluso es que nos lo hemos pasado bien, para concentrarnos, para salir, para entrar a las situaciones, teníamos todo el rato marcas de seguridad para que de repente se nos estaba superando la escena. Oye, cortamos, estamos aquí Diego y Julia, nos abrazamos ese Diego y Julia y ya volvemos a Fabián y a Eva otra vez.
De alguna manera sentíamos todo el rato que podíamos entrar y salir y teníamos muy claro que esto era un juego y creo que al final incluso lo hemos disfrutado. De alguna manera, he pensado cuándo voy a tener la oportunidad de hacer una película, que en la vida es imposible porque no nos lo podemos permitir porque nadie debería poder permitírselo, entonces de repente el explorarlo y meterse ahí da mucho gusto desde el juego de poder imaginarlo y de poder, como cuando los niños juegan a ser astronautas, pues de repente esto. Yo me lo tomé un poco desde ahí, cuando voy a poder decir estas barbaridades sin ningún tipo de condena ni castigo, pues vamos a jugar y vamos a hacerlo. Ya digo que ha sido mucho más fácil.
Claro y todo esto lo has tenido que interpretar desde una silla de ruedas, por el accidente que sufre Fabián ¿Cómo ha sido trabajar esa parte junto la emocional del personaje?
Pues mira, esto ha sido muy interesante y fue por lo que empezamos a trabajar, porque yo tenía un profe que se llama Carlos que él se quedó en silla de ruedas con 19 años y él me acogió en su casa y de lunes a jueves estábamos ahí cuatro días a la semana con él, conviviendo y enseñándome un poco todo desde las acciones más cotidianas del día a día desde el baño como ya pueden ser cosas más grandes como por ejemplo la movilidad en la calle o hacer el caballito para poder subir bordillos o de repente utilizar el batec que es el instrumento que aparece en la película que es como un motor de dos ruedas para ir ya por carril bici o tal.
Pues me enseñó todo y estuvimos ahí un mes pico para que fue muy interesante. Lo más difícil te diré que son las acciones pequeñas y el tener todo el rato la conciencia que de cintura para abajo no le pasa nada. Entonces de alguna manera tener esa conciencia todo el rato ya te da mucho del personaje porque lo físico y lo emocional están muy pegados entonces cuando de repente lo físico está tan congelado lo emocional de alguna manera también responde a eso y también está muy congelado y muy dentro y muy soterrado y Fabián todo lo que vive y todo lo que le sucede siempre lo mete debajo de la alfombra y ahí se acumula la mierda y es toda esa mierda la que le hace no poder soltarla de ninguna manera que no sea haciendo maldades y limpiándola cargando contra su hermana todo.
Entonces a mí me ayudó mucho cargarlo de esta quietud y de esta inmovilidad porque emocionalmente también me inmovilizó y también me hizo poder que tuviera un motor muchísimo más más grande y más pesado que todo lo que hace la peli.
La película no tiene un final al uso ¿tiene que ver con el hecho de asemejar la película con un caso real, como pasa muchas veces que no hay una resolución por el motivo que sea?
Cuando le hemos acompañado la película por distintos sitios por festivales siempre nos hacen esta pregunta y Fernando siempre dice que a él le parece más interesante precisamente no cerrarlo porque no hay un desenlace claro en estos casos y porque además cuando abres un melón tan grande o cuando algo que llevaba tanto tiempo pues eso debajo de la alfombra explota y revienta toda la familia o todas las personas que están involucradas en eso se ven salpicadas de formas muy distintas y a cada uno le toca en un lugar igual que al público.
Fernando lo que quería era dejarlo muy abierto para que precisamente a cada persona le apele en un sitio entonces yo entiendo que por ejemplo igual la gente que es padre o madre de la película de repente el viaje lo vive desde un lugar que a lo mejor las personas que no tienen hijos pues no lo viven igual o las personas que han sido o que han tenido algún tipo de relación con los abusos o en la infancia pues desde luego saldrán removidas desde un lugar que los que no lo hemos tenido afortunadamente pues salimos desde otro y sobre todo que en la peli creo que no te resuelve en general nada sino que te plantea todo el rato cosas y las va exponiendo ahí y tú eres el que como espectador tienes que ir además haciendo el puzle del propio thriller pues también sacando tú las conclusiones que quieras respecto a lo que los personajes hacen y deciden o sea pues el personaje de la madre por qué no se da cuenta y por qué no se da cuenta o muchas personas nos preguntan pero por qué Eva no pide ayuda porqué no dice nada y a las entidades familiares y a las estructuras familiares que bueno que igual se han quedado un poco caducas o igual de repente tenemos como que volver a reformularlas porque igual no son tan sagradas como pensábamos.
Has comentado los espectadores cada persona cuando vaya al cine a verla sacará sus propias interpretaciones, pero de los miles de espectadores que vayan a verla al cine dices que se lleve de mi personaje de la película de una manera me dices que es una pregunta es decir exactamente como mensaje para que puedas entender como mensaje final que tú muchos actores me dicen bueno cada uno puede llevarse su mensaje como dices su interpretación pero dices el que yo no quiero imponer quiero que al menos alguien lo haya entendido
Sabiendo que cada espectador sacará su propia interpretación ¿Qué te gustaría que, al menos, alguien se llevase de la película, en cuanto al mensaje?
Bueno pues para mi hay dos muy grandes o que son por lo menos los dos melones que a mi se me han abierto al hacer la película y al entrar a investigar en estos temas para mi uno de los grandes melones eso es la familia es que como sociedad la hemos generado como una estructura y yo creo que igual no lo es tanto y que además es más sano que no lo sea tanto porque realmente las familias son personas con las que aleatoriamente te ha tocado convivir por una cuestión de puro azar de que tú naces en un sitio y ahí caes pero son personas con las que cuando tú te vas desarrollando como persona estás en consonancia con lo que ellos son con lo que ellos piensan con lo que ellos han conformado y con los valores que intentan imponerte desde esa estructura entonces que eso conflictué nos han de alguna manera nos ha llegado la información de que eso es malo y de que si la familia conflictúa hay algo ahí que tienes tú mal o que tienes que sentir cierta culpa con eso, con romper.
Creo precisamente que mover y airear la estructura es lo que la hace sana porque si no pasan cosas como esta que no se puede hablar de ciertos temas porque a ver qué va a pasar con ciertos temas o a ver cómo les va a caer ciertos temas en ciertas personas de la familia o no se pueden remover como parece que los hijos no podemos enseñar nada a los padres no podemos enseñar nada a los abuelos como un poco callando y obedeciendo y creo que cada generación trae lo suyo y que además cada generación cambia cada vez más rápido las cosas y los paradigmas entonces para mí creo que deberíamos hacer todo el rato una revisión de qué lugares ocupamos en las familias y qué lugares tendríamos que cambiar y qué roles y qué dinámicas están absolutamente caducas y no ayudan a que haya exactamente ser y sentirse ahí parte de algo sin renunciar a lo que es él o ella y sobre todo que estemos muy atentos.
El segundo melón es que tenemos que estar muy atentos ya dentro de las familias y también dentro de la sociedad porque el abuso está en todas partes también es algo que creo que tiene ver con mucho con la educación sexual tan mala que hemos recibido y esto para mí es bueno creo que tiene que estar a la orden del día, el que en los institutos y en los colegios desde pequeños estemos concienciados con el consentimiento y con las dinámicas sanas respecto a los cuerpos y respecto al sexo creo que vamos muy tarde con respecto a eso y sobre todo que vamos muy tarde con la detección temprana del abuso y con cuáles son las fórmulas para que puedan encontrar una ayuda pronta y una recuperación lo más sana y no sé y como bueno y como más que les afecte o que las exponga lo menos posible desde luego así que para mí son esas dos cosas las que deberíamos replantearnos como individuos y como sociedad pues ojalá que se lleven ese mensaje











