«Memoria Vasca: 60 años de conflicto» es el nombre del ciclo con el que queremos recorrer la historia de ETA, desde su nacimiento hasta su disolución, a través del cine. La colección, compuesta por una quincena de películas, aborda los duros y sangrientos años de actividad de la organización terrorista, ya sea por medio de la ficción o del documental.
La directora navarra, Helena Taberna, irrumpió en el séptimo arte con una propuesta cinematográfica arriesgada: Yoyes. En la cinta, Ana Torrent interpreta a Dolores González Cataraín, una exdirigente etarra que encontró la muerte al intentar romper los lazos que le unían a la banda terrorista.
El rigor documental con el que Taberna aborda al personaje, humanizándolo sin llegar a mitificarlo, es un ejemplo de cómo cambió el modo de representar a ETA tras la muerte de Miguel Ángel Blanco, poniendo el foco en las consecuencias de sus actos y en las víctimas.
El laureado thriller de Uribe
La lucha armada de ETA ha marcado buena parte de la historia social y política reciente de España. Lejos de lo que se suele pensar el cine ha retratado, en numerosas ocasiones, la cruda y violenta realidad que acompaña a la banda terrorista.
El cineasta Imanol Uribe ha llevado el tema a la gran pantalla en más de una ocasión. Un ejemplo de ello es el thriller Días contados, cuyo drama, protagonizado por un etarra receloso con la causa y una drogadicta, consiguió ocho Premios Goya y la Concha de Oro en la categoría de Mejor Película.
El conflicto vasco entre los árboles
En este último caso, presentamos Asesinato en febrero: dirigida por Eterio Orteaga y guionizada por Elías Querejeta, el largometraje narra el crimen perpetrado contra el político socialista Fernando Buesa y el escolta de éste, Jorge Díaz, a manos de la banda armada.