El presidente de Telefónica, César Alierta, respondió a los ataques informativos lanzados desde el diario El Mundo y dio un golpe de mano en su filial de medios de comunicación Admira. De un plumazo, destituyó a tres de sus máximos responsables para poner al frente del grupo a Luis Abril en sustitución de Juan José Nieto. La decisión, consensuada con Moncloa, supone también la salida de Juan Ruiz de Gauna como consejero delegado de Vía Digital y de Javier Gimeno como presidente de Onda Cero. Juan Kindelán presidirá Onda Cero mientras Carlos Lavilla será el primer ejecutivo de Vía Digital.
El nombramiento de Luis Abril al frente de Admira, denominación que recibió Telefónica Media, se produce en plena efervescencia en Telefónica por las informaciones aparecidas en El Mundo en contra de Alierta. El diario que dirige Pedro J. Ramírez informaba que un sobrino de Alierta ganó más de 300 millones de pesetas con la compraventa de acciones de Tabacalera cuando esta empresa estaba presidida por él. Según fuentes del entorno de Telefónica esa publicación se debió al fracaso de Ramírez por comprar Onda Cero, que Telefónica decidió finalmente integrar en Antena 3, empresa también controlada por la operadora, poco antes de Navidad. En Telefónica se recibió la noticia como una presión para que Alierta cediera a los intentos del diario por controlar la emisora de radio y el resto del grupo mediático, según las citadas fuentes.
Aunque en Admira se asegura que Alierta ya tenía preparada los cambios anunciados ayer para fechas próximas y que los acontecimientos lo han precipitado, su decisión se enmarca como una respuesta a esos ataques periodísticos. Los ya ex responsables de Admira, Onda Cero y Vía Digital han tenido una relación muy estrecha con el citado diario y esa respuesta debía pasar inevitablemente por su salida del grupo para colocar a hombres de confianza que contaran, además, con el beneplácito de Moncloa. Presidencia ha estado al tanto de las medidas tramadas por Alierta en todo momento.
Tanto Nieto como Ruiz de Gauna y Gimeno accedieron al grupo de media en tiempos de Juan Villalonga como presidente de Telefónica. Fue, precisamente, Villalonga quien quiso formar un gran grupo multimedia aglutinando participaciones y poniendo en marcha la plataforma Vía Digital. Entre esas participaciones estaban las de Antena 3, Onda Cero y la firma británica Pearson, a través de la que participa en Expansión y en El Mundo.
Desde la llegada al frente de Telefónica, en julio de 2000, Alierta ha preferido dejar pasar el tiempo sin tomar decisiones. Ahora lo hace en medio de una fuerte marejada. En cualquier caso, desde su llegada, e incluso antes, se ha especulado en más de una ocasión con la marcha de los tres ahora destituidos, especialmente de Nieto. Éste fue consejero delegado de Antena 3 desde 1997 con José María Mas como presidente antes de acceder a la presidencia de Telefónica Media en mayo de 2000. De las principales empresas controladas por Admira, sólo Antena 3 mantiene a sus responsables (Enrique Álvarez en la presidencia y Luis Velo como consejero delegado).
Ya se han movido las primeras piezas: Onda Cero, que acumula una deuda de 105 millones y sigue en pérdidas, ha sido transferida a Antena 3. Vía Digital ha vendido a la propia Admira su principal canal de televisión (Gran Vía) por 248 millones. Pese a estas operaciones de ingeniería financiera, Admira se ha convertido en una verdadera rémora para el grupo Telefónica.