Auna ha impulsado en las últimos días las negociaciones para desprenderse de Quiero TV, el canal digital en el que el grupo de telecomunicaciones mantiene una posición de control con el 49 por ciento del capital.
Fuentes de Auna confirmaron ayer que el grupo ha recibido una oferta de la compañía norteamericana ASH, interesándose por las condiciones de la venta. Igualmente revelaron la existencia de negociaciones con el Grupo Telefónica, propietario de la plataforma Vía Digital.
El interés de Auna por desprenderse de Quiero Televisión es máximo, dado que el próximo día 15 de febrero expira el plazo para suscribir la ampliación de capital por valor de 300 millones de euros (49.915,8 millones de pesetas) aprobada por el Consejo de Administración de la compañía la pasada semana. El nuevo vicepresidente y consejero delegado de Auna, Joan David Grimá, consiguió que la Junta General de Quiero, con el respaldo del 100 por cien el capital, refrendase esta operación financiera que puede ser decisiva para evitar que la cadena entre en un proceso de quiebra. De los citados 300 millones, 125 millones serán destinados a capitalizar préstamos solicitados por Auna y los 175 millones restantes corresponden realmente a nuevos recursos.
Por el primero de los conceptos de la ampliación el grupo que preside Luis Alberto Salazar-Simpson deberá capitalizar préstamos por valor de 109 millones de euros (18.136 millones de pesetas), mientras el resto de los socios sólo aportarán 16 millones de euros (2.662 millones de pesetas).
Respecto a los 175 millones de euros que se inyectarán para asegurar la continuidad del canal de televisión. Auna asumirá la parte proporcional al 49 por ciento que controla, es decir, 85,75 millones de euros (14.267,5 millones de pesetas). De esta manera, el coste total de la ampliación para Auna ascenderá a 194,75 millones de euros (32.403 millones de pesetas). Fuentes de Auna aseguraron ayer que el resto de los socios de Quiero TV deberían también acudir a la ampliación con todas las consecuencias.