Kirch, el gigante mediático alemán, busca con urgencia un crédito de 230 millones de euros para hacer frente a compromisos que vencen el próximo 1 de abril. Los bancos acreedores y los accionistas minoritarios, entre ellos Rupert Murdoch y Silvio Berlusconi tienen la llave para salvar al grupo.
El grupo Kirch negocia con sus principales acreedores -los bancos alemanes DZ Bank, Commerzbank, HVB Group y Bayerische Landesbank- y sus accionistas minoritarios -entre ellos el grupo News Corp, del magnate australiano Rupert Murdoch, y Mediaset, propiedad de Silvio Berlusconi-, la obtención de un crédito puente por importe de 230 millones de euros para hacer frente a los compromisos inmediatos de la compañía.
Este préstamo daría tiempo a Kirch para negociar un plan de rescate para el grupo. Otros accionistas minoritarios de la compañía como Lehman Brothers y la sociedad de inversión Kingdom Holdings, del príncipe saudí Al-Waleed, también podrían participarán en el plan, que les otorgaría en torno al sesenta por ciento de KirchMedia, la filial de televisión y derechos cinematográficos del grupo.
Leo Kirch posee actualmente una participación del 72 por ciento en esta filial. El plan diseñado por los bancos acreedores del grupo, al que han concedido créditos por más de tres mil millones de euros, supone una aportación de capital para KirchMedia de ochocientos millones de euros. La filial de Kirch controla las cadenas de televisión ProSiebenSat1 y Premiere.
Murdoch y Berlusconi, que han rebajado recientemente la valoración de sus participaciones en Kirch, aseguran que aún no han recibido el plan de rescate diseñado por los bancos, por lo que evitaron pronunciarse sobre una eventual toma de control de la compañía. Mediaset ha provisionado en sus cuentas, con cargo a los beneficios de 2001, 172 millones de euros por su participación del 2,3 por ciento en Kirch.
Además de esta operación, Kirch ha puesto a la venta su 40% en Axel Springer y su 25% en Telecinco para rebajar su deuda de, al menos, 5.700 millones de euros.