Las autoridades españolas estudian la aplicación de media docena de condiciones si la fusión obtiene el visto bueno de Bruselas El secretario general del PP dice que no puede impedir la unión de empresas con pérdidas.
El Gobierno está dispuesto a limitar la fusión digital anunciada hace unas semanas por la cual el grupo Sogecable se hará con el control de las dos plataformas de televisión digital terrestre mediante la imposición de al menos cinco condiciones. La primera consiste en la regulación de las tarifas de abono que la nueva plataforma cobre a sus afiliados, de manera que los precios permitan la entrada de nuevos competidores. Las nuevas condiciones pretenden facilitar la TV por cable o la vuelta a la explotación de Quiero TV por otro operador. Los expertos consultados consideran que estas condiciones, en caso de confirmarse, serían asumibles por la nueva plataforma. El PP salió ayer en defensa de la operación.
La primera de las condiciones, la regulación de las tarifas de pago por televisión, es una de las condiciones usuales puestas en todas las empresas públicas que ostentan un mercado en condiciones casi monopolísticas, como ocurrió con Telefónica en su momento.
El Ejecutivo pretende con esta condición fomentar la competencia en el sector y, sobre todo, facilitar la entrada de una nueva empresa que se haga con la licencia de Quiero TV, la plataforma de televisión digital, de la que el grupo español Auna ha solicitado la devolución de la licencia después de obtener sustanciosas pérdidas y considerar inviable su explotación. El Ministerio de Ciencia y Tecnología aún no ha respondido a la solicitud de Auna.
La regulación de la tarifa de televisión por pago va encaminada también a preservar y consolidar al sector del cable, que en estos momentos tiene cerca de 800.000 abonados, de los que casi medio millón tienen televisión de pago.
Apoyo a Quiero y al cable
Otra de las condiciones hace referencia a la incompatibilidad recogida en la Ley de Televisiones Privadas que prohíbe a una empresa tener participaciones en más de dos televisiones de difusión por ondas hertzianas, a la par que limita al 49 por ciento el porcentaje máximo en cada cadena. De acuerdo con esta normativa, Sogecable tendrá que desprenderse de Canal Plus y Localia, o Telefónica de Antena 3 Televisión.
El Ejecutivo había anunciado un cambio en esta normativa sobre el límite para las participaciones directas. Sin embargo, las participaciones cruzadas en empresas de sectores estratégicos están limitadas por ley al cinco por ciento. Con el nuevo acuerdo, Telefónica tendrá hasta el 23 por ciento de Sogecable, lo que sería incompatible con su porcentaje en Antena 3 Televisión.
La última de las condiciones hace referencia a los derechos del fútbol. La unión de las dos plataformas implicará la cesión del porcentaje que Telefónica tiene en Audiovisual Sport a Sogecable, que controlará más del 80 por ciento de esta sociedad. El Gobierno quiere obligar a sacar a subasta los derechos del fútbol en manos de Audiovisual Sport. Esta última condición no plantea dificultades, ya que el actual contrato concluye en 2003 y los derechos actuales fueron cedidos a ONO y Retevisión para evitar precisamene problemas con Competencia por prescripción de Bruselas.
La fusión de Canal Satélite Digital y Vía Digital ha provocado una fuerte división en el Gobierno. El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, ha mostrado su rechazo frontal a la operación, al señalar que «los monopolios públicos son rechazables, y por eso no forman parte de la política del Gobierno, pero los monopolios privados son insufribles». Este grupo de miembros del Gobierno solicitan, por contra, que se limiten los derechos de la nueva plataforma para que no pueda controlar los contenidos, de manera que actúe únicamente como gestor de la señal y del negocio, y que todos los programadores tengan posibilidad de emitir sus contenidos.
El secretario general del PP, Javier Arenas, anunció ayer a los dirigentes de su partido que el programa electoral defiende la libre competencia, «pero no puede prohibir las fusiones entre empresas con pérdidas».
A la espera de Bruselas
El Gobierno no se podrá pronunciar sobre la fusión hasta que Bruselas decida al respecto, ya que el acuerdo adquiere una dimensión europea al estar participada Sogecable por Canal Plus Francia. El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, adelantó que reclamará a Bruselas que las autoridades españolas sobre Competencia se pronuncien sobre este compromiso. Una vez que las empresas de TV digital remitan a Bruselas el acuerdo de fusión, el Gobierno cuenta con un plazo de tres semanas para reclamar el expediente. El comisario de la Competencia, Mario Monti, puede aceptar o denegar la petición. En otras ocasiones, como fueron las fusiones de Promodés-Carrefour y Heineken-Cruzcampo, Bruselas accedió a la petición de España.
Por contra, en el caso de Hidrocantábrico con EnBW y EDP, se opuso. En el caso de que apruebe la concesión del expediente a España, se iniciaría un procedimiento ordinario que retrasaría durante un plazo de cuatro meses la autorización del acuerdo de fusión. Los servicios de Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía han recibido los informes de Telefónica y Sogecable sobre la fusión de sus plataformas digitales. Las condiciones de las autoridades italianas de la competencia han roto la fusión entre las dos plataformas de televisión vía satélite, Stream (Murdoch) y Telepiú (Vivendi).
Economía ha encargado un informe a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Su presidente, José María Vázquez Quintana, manifestó ayer que la televisión digital «no está maduro» y que «no tiene perfiles claros», y comentó que el regulador lo que tiene que hacer es «estudiar si hay cabida para dos plataformas».