El actual responsable de Hispasat, Pedro Antonio Martín Marín, ultima los preparativos para erigirse como nuevo presidente de Admira, filial de medios de Telefónica. Luis Abril, una vez alcanzado el preacuerdo para la fusión de las plataformas digitales, se centrará en su cargo de director general de la Secretaría General de la Presidencia de Telefónica.
El presidente de Telefónica, César Alierta, nombrará en los próximos días a Pedro Antonio Martín Marín nuevo responsable de Admira. La filial de medios de comunicación de la operadora ha cerrado una etapa con Luis Abril al frente, a quien le fue encomendada el pasado mes de enero la difícil tarea de encontrar una solución a la sangría que Vía Digital supone para las cuentas de Telefónica (perdió 320 millones de euros en 2001).
Ahora, tras el principio de acuerdo alcanzado con el Grupo Prisa para la fusión de las plataformas digitales, Alierta considera que es el momento de consolidar Admira como un grupo de medios de comunicación tradicionales, una vez desprendidas las participaciones accionariales del Grupo en aquellos activos que resulten improductivos.
Este propósito no es nuevo en la sede de Gran Vía, donde desde la salida de Juan Villalonga se contemplaba a Admira (entonces Telefónica Media) como una mera federación de inversiones sin cohesión. Este cometido le ha sido encargado al actual presidente de Hispasat -donde Admira controla el 16,5 por ciento del capital-, Pedro Antonio Martín Marín, quien tomará las riendas de la nueva Admira. Está previsto que la filial de medios se divida en dos: Radio y TV y Contenidos. En la primera línea de negocio se integrarían Antena 3 y Onda Cero como plataformas de difusión y transmisión audiovisual, mientras que en la segunda quedarían todas las estructuras operativas dedicadas a la producción y desarrollo de contenidos.
Con esta reorientación de actividades, Alierta pretende dar un cambio de timón en la estrategia de Telefónica dentro de su filial mediática, apostando por el valor añadido de los contenidos y dejando en un segundo plano los soportes de distribución. El presidente de la operadora ya mostró su interés por mantener directamente el control sobre los contenidos cuando el pasado mes de abril creó la nueva unidad corporativa de Contenidos de Telefónica, situando como director general a Joaquín Faura, un hombre de su entera confianza. Faura se incorporó al equipo de Alierta el pasado año, como director general de Consumo y Marketing de Telefónica de España.
Aunque la operación todavía se sigue perfilando desde Telefónica, la unidad de Contenidos quedaría en manos de Luis Abril, quien, como Alierta, comparte la filosofía de que en el futuro del sector lo importante será la gestión de los contenidos; esto es, el tráfico que pase por las autopistas de la información. En esta unidad ocupa un lugar primordial la participación de Admira en Endemol, uno de los principales proyectos del anterior equipo gestor de Telefónica por el que Villalonga pagó 900.000 millones de pesetas en plena carrera mundial por la búsqueda de posiciones preeminentes en el mercado de las telecomunicaciones,
No obstante, en una fase posterior de la operación, Telefónica prevé la venta de un importante paquete accionarial en Endemol, una de las productoras y distribuidoras de contenidos de televisión más importantes de Europa, y que aportaría liquidez inmediata a Admira, que cerró el pasado ejercicio con unas pérdidas de 347 millones de euros. En los tres primeros meses del año, las pérdidas han aumentado un 112 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior (en buena medida fruto de la crisis en Argentina) e incluso Antena 3 ha entrado en números rojos.
Desde su posición en Telefónica como director general de la Secretaría General de la Presidencia, Luis Abril tendría manos libres para gestionar los contenidos a través de los distintos soportes con que cuenta la operadora: cable, ADSL, TV digital y TV analógica.
Los cambios en Admira no quedarán ahí, ya que también se racionalizará la compleja estructura de la compañía, con participaciones en cerca de doscientas empresas, especialmente en lo que respecta a la gestión de los derechos del fútbol televisado. Tras el anuncio de Telefónica de desprenderse de su parte en Audiovisual Sport (40 por ciento del capital) en favor de Sogecable, los responsables de Admira han encontrado un terreno abonado para recortar gastos en esta y otras divisiones relacionadas como Admira Sport, cuyo primer responsable, José María García, ha firmado su salida definitiva.
Al frente de Admira quedará Pedro Antonio Martín Marín, profundo conocedor del sector de la comunicación cuyo trabajo en Hispasat se ha saldado en el primer trimestre del año con un beneficio antes de impuestos de 9,2 millones de euros, lo que representa un incremento del 36,8 por ciento en relación con el mismo periodo del año anterior. Hispasat se reparte entre el capital privado, con un 73 por ciento de las acciones, y el público, que controla el 27 por ciento restante. Los accionistas de la compañía son Auna (22 por ciento), Eutelsat (21,2), Admira (16,5), BBVA (13,4) y los ministerios españoles de Defensa (17,3), Hacienda (7,8) y Ciencia y Tecnología (2).