El grupo francés Canal+, primer operador de Europa en televisión de pago (15,5 millones de abonados) y líder en canales digitales (otros 6 millones) atraviesa una etapa de incertidumbre ligada a la composición del capital de su accionista Vivendi Universal (Vivendi Universal), el gigante franco-estadounidense de la comunicación y el ocio presidido por Jean-Marie Messier.
El Consejo de Estado francés debe decidir en los próximos días si el capital de la cadena, propiedad al 100% de Vivendi Universal, se sigue ateniendo en la actualidad a la legislación de 1986, que limita a un máximo del 20% la presencia directa o indirecta de accionariado no comunitario en la propiedad de un medio de comunicación francés.
Sobre el papel, el Consejo Superior Audiovisual (CSA), máxima autoridad reguladora de la televisión en Francia, podría llegar a retirar a Canal+ la licencia para operar si finalmente se demuestra que más de una quinta parte del capital está de uno u otro modo en manos de accionistas norteamericanos de Vivendi Universal. Messier dispondría de seis meses para hallar una solución y ponerse al día.