Las intenciones de Vivendi Universal de reducir su abultada deuda han sido frenadas por una cláusula extraordinaria establecida entre el destituido Jean Marie Messier y el magnate de los media estadounidense Barry Diller.
Esto significa que Vivendi no puede vender ninguno de sus principales activos en EEUU, incluidos los estudios Universal o USA Networks, sin pagar una cantidad de penalización de 1,582 millones de euros.
Estas condiciones, que se hicieron públicas el viernes, no se habían dado a conocer cuando se firmó el acuerdo de la venta de Diller a Vivendi de USA Networks. Bajo los términos del acuerdo, Vivendi no puede vender ninguna de las compañías de Diller en los próximos 1 años a no ser que pague un recargo de más de 2.000 millones de euros.
Tampoco Vivendi puede vender ninguna de las propiedades americanas en el negocio del entretenimiento a no ser que mantenga como mínimo la mitad de su posesión dentro de Vivendi Universal Entertainment (VUE).
Las cláusulas fueron aprobadas por Messier. Diller, que es el presidente de VUE y es propietario del 1,5% de acciones, puede ejercer una opción de venta en cualquier momento, vendiendo sus participaciones por al menos 276 millones de euros. Esto significa que el nuevo presidente de Vivendi, Jean Rene Fourtou, tiene muy poco margen de maniobra a la hora de diseñar su estrategia.

