Un estudio de la Universidad de Navarra vaticina una reestructuración del mercado. Los canales de pago serán, en el futuro, los que retransmitirán partidos. El estudio pone en cuestión el sistema del «pay per view» (pago por visión) y considera que el fracaso de esta fórmula ha sido generalizado.
El fútbol sólo será exclusivo de los canales de pago, la fórmula del «pay per view» (pago por visión) desaparecerá o se transformará, los derechos por las retransmisiones deportivas bajarán y el sector de la televisión digital logrará una rápida estabilización y unos niveles de crecimiento razonables.
Tras el devastador terremoto que sacudió a la mayoría de grupos de comunicación europeos el año pasado, éstas son las principales conclusiones de un estudio de la Universidad de Navarra, publicado en la revista «Perspectivas», que analiza las recientes bancarrotas de ITV en Inglaterra, el grupo Kirch en Alemania, Quiero TV en España y las dificultades de Canal Plus en Francia, Stream en Italia y Vía Digital. Una temporada funesta que la Universidad de Navarra da, sin embargo, por concluida.
Según el informe, los problemas han surgido debido a dos «errores de cálculo: la gran dificultad para rentabilizar los dividendos invertidos y la subida de los precios de las retransmisiones motivada por los contratos multimillonarios de algunos futbolistas». El fútbol sería, por tanto, uno de los principales protagonistas de una crisis que ha desestabilizado todo el sector y que ha conllevado la pérdida de inversiones millonarias y miles de puestos de trabajo. Al parecer, todo indica que la «burbuja» creada en torno a los precios del fútbol ya se ha desinflado y que por delante queda un periodo en el que ambas partes racionalizarán la situación, no sin grandes divergencias.
La primera consecuencia será que se consolidará la tendencia de que los canales de pago capitalicen las retransmisiones de fútbol, una puja que abandonarán definitivamente los canales comerciales y que no podrán soportar los endeudados canales públicos. El estudio pone en cuestión el sistema de «pay per view» (pago por visión). El fracaso de la fórmula ha sido generalizado, y si bien los grandes partidos siguen demostrando la inmensa atracción de la audiencia por este deporte, en los encuentros más modestos se ha comprobado que obtener la rentabilidad es difícil.
Según el estudio, limitar la explotación de la emisión de los partidos a la modalidad de pago, en muchos casos sólo sirve para perder rentabilidad. Por otra parte, tras las sucesivas bancarrotas de diversos grupos de comunicación, serán los clubs de fútbol los inmediatos perjudicados. De momento, la bajada de los precios de los derechos es segura y esta temporada la mayoría de ligas europeas se han iniciado con considerables rebajas en sus ingresos.
Las buenas noticias son que el informe da la crisis por zanjada y augura que en los próximos años «el desarrollo y la rentabilidad del sector de la televisión de pago en Europa será similares a las de Estados Unidos», ya que considera que la televisión de pago comenzó antes en América y también «tardó varias décadas en consolidarse».