Las críticas a la decisión del Gobierno de modificar la ley de Televisión Privada, en el sentido de permitir que un único accionista pueda controlar el 100% de una cadena, arreciaron ayer por parte de los grupos de la oposición y asociaciones de usuarios. Mientras el ministro Josep Piqué aseveraba que no entiende las críticas porque la ley «es absolutamente obsoleta», el PSOE anunció que llevará al Tribunal Constitucional la ley de Acompañamiento si en su versión final permite la concentración en el control de la televisión privada.
Al respecto, el portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera, pidió la comparecencia del vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, para explicar las medidas de la ley de Acompañamiento que permitirán «el control prácticamente absoluto de las televisiones privadas por parte del Gobierno de Aznar». Caldera manifestó que «no creemos admisible que pueda estar en unas solas manos el cien por cien de las televisiones privadas», en un régimen que es concesional, de modo que es «la Administración la que hace esa concesión». Si la ley se aprueba como está -añadió-, se estará produciendo «una limitación extraordinaria de un principio constitucional, como es el del pluralismo».
Caldera añadió que el Gobierno «tendrá algo que ocultar» al incorporar «a última hora» esta norma en la ley de Acompañamiento, sin facilitar «el gran debate que debería desarrollarse con este tipo de propuestas y con estas medidas». El portavoz socialista consideró, en suma, que el Ejecutivo «da una vuelta de tuerca más sobre los medios de comunicación», puesto que -añadió- ya controla la televisión pública y la somete a «altas dosis de sectarismo». A su juicio, el Gobierno quiere hacer lo mismo ahora con las privadas modificando la legislación para favorecer el control que quiere establecer sobre estas televisiones.
En línea similar se expresó el portavoz de IU en la comisión de control de RTVE, Felipe Alcaraz, al acusar al Ejecutivo de «conectar con la parte más dura de la política de Berlusconi». Alcaraz anunció que su grupo también pedirá la comparecencia de Rajoy.
Por su parte, el ministro Josep Piqué rechazó las críticas de quienes hablan de un riesgo de creación de monopolios. «No entiendo las críticas, quisiera que quien las hace diga por qué un periódico o una radio puede tener dueño y una televisión no». Según Piqué, «hay que adaptar las cosas al sentido común».
Según la modificación de la ley de Acompañamiento, a la que accedió Europa Press, el Gobierno pretende regular la formación de cadenas de ámbito supraautonómico: «El control de la formación de cadenas y emisión en cadena en las televisiones locales corresponde a las Comunidades Autónomas, salvo cuando la formación de cadenas o la emisión se realice en localidades que pertenezcan a más de una comunidad, en cuyo caso el control corresponderá al Estado».