El Consejo Superior del Audiovisual ha repartido 33 canales, 16 de ellos en abierto.
Francia está en pleno proceso de decisión respecto a cómo será su modelo de implantación de la televisión digital terrestre. Con los ojos puestos en los problemas que ha experimentado esta nueva tecnología en países como España y Gran Bretaña, el Consejo Superior del Audiovisual (CSA) francés ha optado por una fórmula de equilibrio entre los canales de pago y los gratuitos (tanto públicos como privados).
Aunque el plan no entrará en funcionamiento hasta diciembre del 2004, el CSA ya ha hecho público el listado de canales que tendrá acceso al reparto de la digital terrestre. Finalmente se han repartido un total de 33 canales que se podrán recibir a través de la instalación convencional, con un descodificador que costará 150 euros (cifra inferior a la que hace meses la ex ministra de Ciencia y Tecnología pretendía que se impusiera en España).
En abierto, los franceses dispondrán de un total de dieciséis canales de ámbito estatal, que incluye ocho de titularidad pública. Este nuevo diseño implica la entrada de otros grupos en el reparto de la televisión privada en abierto, como NT1, TMC, NRJ y Direct 8. Según recoge el diario «Le Monde», para estos grupos de comunicación que apostarán por la nueva tecnología, ya que «la TDT es una oportunidad excelente para el mercado después de la privatización de TF1 en 1986, ya que nos permite acceder a un público que no teníamos antes».
En cuanto a la televisión de pago (un total de 15 señales), el reparto entre el grupo TF1 y Canal+ es bastante equilibrado. Mientras, la oferta de televisión pública contendrá seis canales para France Télévisions, Arte y el canal parlamentario. La firma del reparto de frecuencias con las empresas elegidas no se producirá hasta la primavera.
Aunque España fue uno de los primeros países europeos en subirse al carro de la digital terrestre, la situación actual de esta tecnología permanece en el aire, sobre todo después de que Quiero, la única plataforma de pago de TDT, echara el cierre antes de que comenzara el verano. Los emisores se siguen quejando de que no hay espectadores que puedan recibir su señal porque no existen descodificadores en el mercado y los fabricantes continúan pidiendo a la Administración que se aprueben ayudas económicas para abaratar el precio de los aparatos.
Incertidumbre en España
Frente a esta incertidumbre del mercado, dos canales de TDT en abierto (Net y Veo TV) tuvieron que iniciar sus emisiones en junio, aunque no pueden verse. Con la desaparición de Quiero, los distintos agentes están a la espera de que el Ministerio de Ciencia y Tecnología se decida finalmente a reordenar el espectro radioeléctrico. Tanto TVE como las cadenas privadas (que ya emiten en digital) y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones han solicitado además que el Gobierno aproveche para ampliar el ancho de banda con el fin de que se garantice las potenciales ventajas de la televisión digital terrestre.

