El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, defendió el lunes la revisión del marco legal del sector audiovisual para «acelerar la introducción de la nueva tecnología digital, acabar con una normativa obsoleta y dispersa y sustituir la radio y televisión analógicas».
En su conferencia «Ciencia y Tecnología: una política del nuevo siglo» pronunciada el lunes en el Club Siglo XXI, el ministro dijo que la futura Ley de Audiovisual considerará la radio y televisión como servicios prestados en libre competencia, e incluirá una «planificación más racional del espectro radioeléctrico, la digitalización de las televisiones locales y el establecimiento de un nuevo régimen de participación accionarial en los operadores».
Así, en los procesos de integración empresarial del sector audiovisual se deben garantizar las reglas sobre competencia, el respeto al ordenamiento jurídico español y la salvaguarda de los legítimos intereses del resto de operadores del mercado.
En cuanto al sector tecnológico español, indicó que está rodeado de «incertidumbres» como por ejemplo el estancamiento de la telefonía fija, el enorme endeudamiento de la telefonía móvil por la adquisición de licencias de UMTS, la demora en la rentabilización de las grandes inversiones en cable o el retraso en la implantación efectiva y general de la televisión y radio digital.
Piqué apostó por un nuevo marco legal en el sector de las telecomunicaciones en el que prime «la estabilidad y la flexibilidad, así como una mínima intervención por parte del regulador». De esta forma, pretende fomentar «la competencia» y abrir espacios a la iniciativa privada.
El ministro reconoció que «algo ha fallado», ya que a pesar de que los precios de los servicios de telecomunicaciones han bajado y la demanda crece, «los operadores de telecomunicaciones y los fabricantes de equipos no han compensado el fuerte descenso de márgenes con los aumentos de demanda producidos, y se encuentran en una difícil situación con altos índices de endeudamiento». Por este motivo, abogó por «aliviar la situación del sector, permitiendo unos márgenes de ingresos más amplios y estables en el tiempo».
Innovar o morir
Por otra parte, defendió que en España «hoy más que nunca, hay que innovar o morir», para lo que hace falta un «cambio de mentalidad» y entender la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) como «una apuesta estratégica», en la que la «participación empresarial es vital».
El ministro criticó el esfuerzo de las empresas españolas en I+D+i ya que «está muy lejos de lo que debería ser» y afirmó que: «Invertimos poco en I+D y gastamos mal». «La innovación es ahora más que nunca una necesidad para el progreso y un elemento imprescindible de competitividad», proclamó.
El titular de Ciencia y Tecnología señaló que en España las empresas realizan sólo el 54% de la inversión total en I+D+i, mientras que los países más avanzados están en el 65% y Estados Unidos en el 75%. Además, sólo el 20% de las empresas españolas son innovadoras, mientras que en la Unión Europea alcanzan el 44%, según el texto del discurso del ministro.
Piqué insistió en que la aportación de España al conjunto de la ciencia y la tecnología «no debe seguir siendo limitada, como ha sido hasta ahora, sino acorde al peso político, económico y social que nos corresponde en el escenario internacional». En el caso de que España perdiera «el tren de la innovación, significaría perder la apuesta estratégica del futuro a medio y largo plazo», advirtió.
En esta línea, se mostró firme en que «no podemos aminorar el ritmo que nos hemos impuesto. No caben aproximaciones pendulares, erráticas, ni falsas expectativas en el desarrollo científico-tecnológico». Para incentivar a las empresas hacia la innovación, anunció que en 2003 se incrementarán los incentivos a la innovación industrial en un 14%.
Sociedad de la información
El sistema de ciencia y tecnología actual cuenta con obstáculos y para superarlos hay que trabajar, según Piqué, en el pleno desarrollo de la Sociedad de la Información, el incremento de la innovación empresarial y en el incentivo de una investigación científica de calidad.
Así, en el capítulo de la Sociedad de la Información, Piqué defendió las prioridades del Gobierno: mercados de telecomunicaciones eficientes y sólidos, el acceso de todos los ciudadanos a las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, y evitar las exclusiones sociales y lograr la adecuada cohesión social y territorial.
Piqué hizo referencia a la evolución política que ha experimentado España en estos últimos 25 años y afirmó que «sería poco prudente poner en riego nuestro marco jurídico-político, que tan buenos resultados nos ha dado, nos da y nos puede seguir dando».
Crecimiento económico
Además, el ministro reconoció que en el ámbito económico España «crece menos que en año anteriores», aunque puntualizó que «si miramos al resto de Europa» el ritmo de crecimiento económico que experimenta España «es mucho mayor».
De esta forma, destacó que España ha pasado de «ser una economía con escaso nivel de internacionalización, con serios problemas para crear empleo y con poca capacidad para invertir en el exterior, a ser una de las economías más abiertas de Europea, el país que más empleo crea y uno de los principales inversores mundiales en el exterior».
