Vuelve a la carga en un tribunal de California y reclama 200 millones Una de las primeras acciones que ha llevado a cabo Sogecable nada más producirse la integración de Vía Digital ha sido presentar hace dos semanas una demanda contra la empresa NDS, propiedad del magnate Rupert Murdoch, en un tribunal del distrito norte de California. La nueva Sogecable, acusa a NDS, filial de News Corporation, de haber divulgado por Internet las claves de acceso a sus señales televisivas que utilizan el sistema Mediaguard.
Pero la demanda de Sogecable no es la única al respecto que se ha presentado en los tribunales norteamericanos. Previamente, el gigante americano EchoStar también hizo lo mismo, y culpó a NDS de la proliferación de tarjetas pirata en el mercado que permitían el acceso a su señal codificada. Además, en estos días adoptará idéntica postura la plataforma de televisión por satélite malaya Measat. Estas empresas consideran que la divulgación de los códigos de acceso de sus tarjetas les ha causado un daño económico considerable y exigen una indemnización por ello.
Como ya adelantó LA GACETA el pasado mes de noviembre, Sogecable se sumó entonces a la demanda interpuesta por Groupe Canal+ (Vivendi) contra NDS por idéntica causa. Sin embargo, con motivo de la venta por parte de Vivendi de la plataforma italiana Telepiú a Murdoch, éste exigió como contrapartida la retirada de la demanda. Group Canal+ así lo hizo, por lo que la acción judicial a la que se habían sumado otras compañías, entre ellas la española, quedó extinguida.
En solitario
Ante esta circunstancia, los otros demandantes han optado por seguir adelante y acudir en solitario, e incluso podrían haber coordinado su actuación. En el caso de Sogecable, la nueva sociedad propietaria de la plataforma única estima que los perjuicios causados por la difusión de sus códigos de acceso podrían rondar los 200 millones de euros aproximadamente. En esa cantidad se incluye tanto lo que se ha dejado de ingresar en concepto de pago por visión durante varios años, la necesaria investigación para poder poner en el mercado una tarjeta nueva, y los 9 millones de euros que costó fabricar las nuevas tarjetas y la sustitución de las mismas en cerca de 2 millones de abonados. En la demanda presentada en su día por Vivendi se le reclamaba a la compañía propiedad de Murdoch unos 1.145 millones por un total de 12,5 millones de abonados.
Según aseguran fuentes de las compañías demandantes, el Fiscal de Los Ángeles ya ha iniciado una investigación a raíz de la primera de las demandas presentadas que fue la de EchoStar. Incluso apuntan que, en breve, podría sumarse alguna compañía más de televisión digital por satélite que se ha visto afectada por la proliferación de tarjetas falsas de acceso condicional en el mercado durante varios años. El presidente de NDS, Abe Peled, ya rechazó a finales de junio la argumentación de EchoStar que consideraba carente de fundamento, y que su compañía nada tenía que ver con el pirateo del acceso condicional.
Pero pese a las manifestaciones de Peled, Sogecable y Measat también han decidido presentar otra demanda, cada una de ellas por separado. Aunque a Rupert Murdoch se le acusa desde los demandantes de poner en marcha, supuestamente, un laboratorio en Israel, vinculado a NDS, para descifrar los códigos de acceso de las tarjetas de sus competidores y colocarlos en Internet, no hay que olvidar que Sogecable también quiere evitar así la entrada del magnate australiano en nuestro país, pues Murdoch está al acecho.