La decisión podría anunciarse hoy mismo, si bien no se descarta un recurso para impedir el control de precios impuesto por el Gobierno
Telefónica y Sogecable, pese a que tienen de plazo hasta mañana miércoles, podrían anunciar hoy mismo que han decidido continuar con el proceso de fusión digital pese a los 34 condicionantes impuestos por el Gobierno el pasado 29 de noviembre. Desde esa fecha, los equipos financieros de ambas compañías han estado trabajando a fondo analizando la viabilidad de la nueva plataforma de televisión digital por satélite asumiendo las obligaciones impuestas por el Consejo de Ministros.
Pese a que en estos dos meses no se ha llegado a descartar la posibilidad de que tanto Telefónica como Sogecable decidieran dar marcha atrás con el proyecto de fusión, los encuentros de las últimas semanas ya han dejado claro que se optará por adaptar el proceso a las condiciones impuestas por el Gobierno e intentar abrir a posteriori una negociación para sortear el control de precios que se le ha impuesto a la nueva plataforma durante cuatro años.
Precisamente el control de precios es la condición que más preocupa a los protagonistas de la fusión que estiman que provocará que la nueva plataforma posponga inevitablemente su entrada en rentabilidad. La baza que jugarán Sogecable y Telefónica, una vez aceptadas las condiciones del Gobierno, es la de acudir al Tribunal Supremo para exigir que se le retire la intervención de precios al entender que no está justificada.
Como ya adelantó LA GACETA, existe el precedente de la fusión de Prosegur y Blindados del Norte que imponía unos precios en la zona en la que operaba ésta última. Prosegur recurrió al Supremo que acabó dándole la razón al entender que el Consejo de Ministros no había justificado la imposición de esa medida que no había sugerido en su dictamen el Tribunal de Defensa de la Competencia.
En el caso de la integración de Vía Digital y Sogecable, el Tribunal impuso 10 condiciones que luego fueron desdobladas por el Consejo de Ministros que añadió además la exigencia de que la nueva plataforma congelara las tarifas durante 2003 y que las subidas de cuotas fueran siempre inferiores al IPC durante los siguientes tres años. La «amenaza» de acudir a los tribunales será la baza que jugarán Telefónica y Sogecable en una posterior negociación con el Gobierno.
Otro de los escollos que aún no se ha superado es el desacuerdo entre los protagonistas de la operación sobre el volumen de deuda que aportaría cada uno de ellos a la nueva plataforma y, por ende, cuánto dejarían fuera de la misma. Inicialmente el acuerdo suscrito indicaba que la nueva Sogecable nacería con un pasivo de 1.230 millones de euros, de los que 621 millones aportaría Sogecable y los 609 millones restantes Telefónica. A ello habría que añadir los 200 millones de deuda de Audiovisual Sport. Ambas partes seguirán negociando este punto en las próximas semanas.