Telefónica ha hecho ver a la dirección de Sogecable que Hispasat reúne todas las condiciones para ser el proveedor satelital de la nueva plataforma de TV de pago. La opción de Hispasat dejaría fuera al consorcio Astra, con sede en Luxemburgo y que es el que sirve actualmente la señal a Canal Satélite Digital. Telefónica trabaja desde el principio con Hispasat como suministrador de la señal de Vía Digital.
La constitución de la nueva empresa conjunta, que verá la luz el próximo mes de junio y que será operativa en septiembre, implica una decisión trascendental para el negocio de la empresa que finalmente resulte elegida como proveedor del servicio de satélite. La nueva Sogecable ha decidido trabajar el menor tiempo posible con los dos sistemas y va a intentar reducir también el periodo de transición durante el que coexistirán Astra e Hispasat como suministradores. Canal Satélite tiene 1.200.000 abonados y Vía Digital cuenta con otros 800.000, pero esta diferencia está compensada por la mayor cobertura que ofrece Hispasat para el territorio nacional. En consecuencia, el coste de adaptación de las antenas es prácticamente igual tanto si opta por Hispasat como por Astra y está cuantificado en unos 55 millones de euros.
Para los abonados, el problema que se plantea no es económico, por cuanto que el coste será asumido por la plataforma digital, pero la nueva empresa quiere «apretar» a sus proveedores para sacar la mejor oferta y reducir estos gastos en su cuenta de resultados. Hispasat y Astra tendrán que competir por atraer a la nueva Sogecable a su terreno en un contrato que es fundamental para el desarrollo de ambos proyectos industriales en España.
El tamaño importa
Precisamente este es el argumento que ha utilizado Telefónica en su intento de persuadir a Polanco sobre la conveniencia de elegir a una compañía de bandera española que, además, ofrece una cobertura exhaustiva en el territorio nacional que se extiende también al continente americano, desde el norte de Canadá a Tierra de Fuego.
Esta especificidad de Hispasat para el mercado español se traduce en que el diámetro de sus antenas es inferior a las utilizadas por otros sistemas de satélites. En la comparación con Astra, si Sogecable eligiera al consorcio extranjero, sería necesario instalar nuevos equipos individuales. Por el contrario, si es Hispasat el elegido bastaría en la mayoría de los casos con reorientar las actuales antenas que tiene Astra.
El satélite español Hispasat trabaja con antenas de 35 centímetros de diámetro para cobertura peninsular y de 40 para las islas Canarias. En el mismo caso, Astra requiere receptores de 90 centímetros de diámetro para dar servicio en la Península Ibérica, que se elevan a 120 centímetros para alcanzar el archipiélago.
La defensa que tiene Astra en su competencia con Hispasat es que actualmente da servicio a un 50 por ciento de abonados más que el operador español, por lo que los gastos y el tiempo derivados de la adaptación de antenas serían menores. Además, la relación contractual que mantiene con Canal Satélite también está siendo utilizada a la hora de intervenir en el proceso de negociación del sistema satelital.
La elección es estratégica en los planes industriales de Hispasat y Astra en España. Se puede decir que uno y otro sistema se juegan gran parte de su desarrollo de negocio futuro, porque la plataforma digital única será de largo el primer cliente de la empresa que resulte adjudicataria del contrato de servicios.
Para Sogecable la decisión es también primordial por la incidencia que va a representar en la relación comercial con los abonados. Lo mismo podría decirse en el caso de los descodificadores, pero los responsables de la empresa conjunta han decidido que el sistema de Vía Digital y el de Canal Satélite convivan hasta que los equipos actualmente instalados cumplan el periodo de vida útil.
