La programación conjunta será lanzada en verano, tras aprobar Competencia el Plan de Actuaciones
El proceso de integración de Vía Digital y Sogecable del que surgirá una única plataforma de televisión por satélite recibió ayer el espaldarazo definitivo del Gobierno, con la aprobación del Plan de Actuaciones por parte del Servicio de Defensa de la Competencia. Sogecable anunció en un comunicado que la programación conjunta será lanzada a partir del próximo verano. Concluye así un largo proceso que arrancó el pasado ocho de mayo, cuando los presidentes de Sogecable, Jesús de Polanco, y Telefónica, César Alierta, anunciaron su deseo de unir los destinos de sus TV por satélite.
La nueva plataforma digital única comenzará su emisión conjunta el próximo verano, según anunció ayer Sogecable a través de un comunicado remitido a la CNMV, una vez que el Gobierno dio ayer su aprobación definitiva a la fusión digital, a través del dictamen del Servicio de Defensa de la Competencia que dio luz verde al Plan de Actuaciones presentado por Sogecable y Telefónica para adecuarse a las 34 condiciones impuestas por el Consejo de Ministros del pasado 29 de noviembre.
Solventados todos los trámites administrativos y políticos, está previsto que la Junta General de Accionistas de Sogecable que se celebrará el próximo 13 de mayo apruebe el canje de acciones con Telefónica a través de una ampliación de capital destinada a los accionistas de Vía Digital.
Sogecable dijo que «la operación permitirá abordar el crecimiento del mercado desde un entorno sólido y de favorables expectativas, para lo cual está prevista una amplia campaña de lanzamiento, así como impulsar la racionalización de costes de programación, comerciales y de estructura, lo que redundará en beneficio de los actuales y futuros clientes».
En cuanto al contenido, el comunicado señala que «el plan de actuaciones, en el que Sogecable ha venido trabajando desde hace meses, establece el lanzamiento de una nueva y atractiva oferta de programación enriquecida por la calidad y variedad de los mejores contenidos que actualmente distribuyen por separado las dos plataformas».
Una vez que el capital de la nueva Sogecable quede formalmente repartido entre Telefónica (23,8 por ciento), Groupe Canal+ (16,8 por ciento) y Prisa (16,8 por ciento), comenzará la cuenta atrás para el lanzamiento comercial de los nuevos servicios, probablemente integrado por 164 canales, incluidos servicios.
El Plan de Actuaciones remitido por Sogecable y aprobado por el Servicio de Defensa de la Competencia recoge algunas de las principales reivindicaciones de las empresas fusionadas. Una de las más relevantes se refiere a la exclusividad de Canal+, el canal «premium» de Sogecable que lo seguirá siendo en la plataforma fusionada, y cuya apertura a terceros había sido reclamada por los cableoperadores. De esta forma, Canal+ se mantendrá como una de las señas de identidad exclusivas, y será otro canal, previsiblemente de cine y similar al actual Gran Vía de Vía Digital, el que se abra a terceros cumpliendo una de las condiciones impuestas.
En cuanto a la exigencia de dar acceso libre a cuantos canales informativos quieran colocar su señal en la nueva compañía, finalmente Competencia ha atendido la petición de Sogecable de que esta libertad de acceso se limite a los canales de noticias en lengua española. Se trata, así, de evitar una presencia masiva de canales informativos en otras lenguas que bloquearan la presencia de otras ofertas.
Por lo que respecta a los cinco recursos jurídicos en marcha, Sogecable y Competencia han llegado a un acuerdo sobre el referido a la prohición de que Sogecable y Telefónica formalizaran otros acuerdos estratégicos. Así, se ha consensuado por ambas partes que esa prohibición se mantendrá siempre y cuando Telefónica no reduzca su participación en Sogecable por debajo del tres por ciento. Sigue adelante, por contra, el interpuesto contra la regulación de los precios, que obliga a congelarlos este año y a subirlos por debajo del IPC los tres siguientes.
Por último, Telefónica se compromete a permanecer en el accionariado durante un mínimo de tres años a contar desde el canje de accionistas.