A la fusión de Canal Satélite Digital y Vía Digital le siguen creciendo los enanos. Ahora, según han confirmado a este diario fuentes financieras, los bancos que dirigen la integración (BBVA, HSBC y JP Morgan), exigen a las matrices, Sogecable y Telefónica, un esfuerzo adicional en la reducción de la mastodóntica deuda.
Los acuerdos de fusión establecían que la deuda final de la nueva Sogecable rondaría los 1.300 millones de euros, cifra que, en opinión de los bancos asesores, es casi inasumible y muy superior, en cualquier caso, a las posibilidades financieras reales de la nueva empresa.
Es ésta la razón por la cual las entidades bancarias citadas han propuesto a Jesús Polanco y César Alierta que se rasquen un poco más el bolsillo y que la dejen en un máximo de 1.000 millones de euros.
Como era de esperar, la propuesta no ha sentado nada bien a ninguno de los dos socios después del encaje de bolillos que, desde el punto de vista financiero, ha sido necesario realizar para salvar el proyecto. La recomendación ha contrariado muy especialmente a Javier Díez Polanco, el eficaz sobrinísimo, quien se opone a cualquier esfuerzo adicional.
Así las cosas, los responsables de Prisa y Telefónica que, codo con codo junto a los bancos de negocios, trabajan en la integración de ambas plataformas para que operen como una sola a la vuelta del verano, buscan ahora `fórmulas inteligentes´ que permitan superar este nuevo obstáculo.
Adicionalmente, existe una fuerte preocupación en las plantillas de ambas casas, especialmente en Vía Digital, por el futuro de los cerca de 500 empleos que con toda seguridad tendrán que quedar reducidos a no más de 300.