Vivendi Universal, el gigante de los medios de comunicación, ha anunciado hoy que está negociando la venta de su filial estadounidense Vivendi Universal Entertainment, informa Reuters. Esta división engloba la mayor parte del negocio que heredó, del imperio canadiense de la familia Seagram hace tres años, el entonces presidente del grupo Jean-Marie Messier.
Su actual responsable, Jean-René Fourtou, ha asegurado hoy en la junta de accionistas del grupo que sería una especie de «fantasía» pensar que Vivendi puede seguir ocupándose desde su sede en París de Los-Angeles Group, que controla los estudios Universal, parques temáticos y negocios de televisión por cable.
Vivendi negocia con diversas partes una venta íntegra o parcial de la división de entretenimiento, mediante un intercambio de dinero u tipo de acuerdo, explicó Fourtou. Siguiendo una estrategia de marcadas desinversiones, con el objetivo de aliviar la fuerte deuda que dejó su predecesor, el presidente del grupo se ha deshecho de las actividades cinematográficas y de ocio del grupo en EEUU. Tras confirmar la cesión de su negocio de videojuegos, aún no ha tomado una decisión sobre la música. Eso ha dicho hoy, y no dudó en calificar de «arriesgadas ambas», tanto la venta como la permanencia de Universal Music.
