Josep Piqué, ministro de Ciencia y Tecnología, defendió ayer la integración de la televisión digital en España. Durante la apertura de los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid. Piqué comentó que el nuevo formato televisivo es «un paso esencial en el desarrollo de la sociedad de la información y no un capricho, ya que debe producir que los ciudadanos aprovechen las oportunidades que brinda la nueva tecnología» .
El ministro, que inauguró el curso El nuevo escenario: los retos de la televisión del siglo XXI celebrado en San Lorenzo de El Escorial, aclaró el concepto del nuevo formato audiovisual. «No hay que pensar en una plataforma de televisión de pago, sino en una que ofrezca una serie de programas adecuados a la tecnología digital a través de los actuales operadores de televisión».
Para el futuro aspirante a la presidencia de la Generalitat catalana, esto requiere un acuerdo explícito de todos los agentes involucrados. «Para el desarrollo de la televisión digital se necesita unos equipamientos a precios asequibles, unos contenidos diferentes a los analógicos que doten de sentido este cambio y una adaptación de las infraestructuras».
Piqué recalcó además que el Gobierno está intentando agilizar los acuerdos con todos los implicados antes de fin de año para estar preparados a la llegada, en 2012, del denominado apagón tecnológico por el cual se dejará de emitir televisión en formato analógico. Por el contrario indicó que la Ley General de Organización Audiovisual queda aplazada para la siguiente legislatura, pero remarcó que «debe ser una de las primeras medidas que aborde el próximo Gobierno tras las elecciones».
Las reglas del juego
Silvio González, director general de Gestión de Antena 3, y Enrique Badía, director adjunto a la presidencia de la CMT, participaron en el coloquio posterior a la participación del ministro denominado Las reglas del juego.
El directivo de Antena 3 defendió la irremediable puesta en marcha de la comercialización de los servicios televisivos. «Todo el mundo está acostumbrado a pagar productos como los periódicos que realizan un servicio informativo. «¿Por qué ha de ser diferente la televisión?» señaló González.
Acto seguido Enrique Badía abordó la regulación televisiva. Argumentó que «no debe de tener una situación legal diferente a la de otras actividades siempre que se practique cumpliendo una serie de condiciones como la mayoría de edad, la transparencia en lo que se va a encontrar el consumidor y la responsabilidad de los encargados de los contenidos y de los que permitan a los menores tener acceso al material televisivo».