Parece ser que lamentablemente este San Isidro, a los que nos gusta Vía Digital y nos apasionan los toros, nos vamos a quedar sin verlos televisados. Será el primer año en que se nos prive de ese espectáculo fantástico que son las corridas en las fechas del Patrón de Madrid y desde la Monumental, que es la auténtica catedral del Toreo y la que da y quita, hace y deshace figuras.
Como amante de este extraordinario espectáculo sé que los toros hay que verlos en la plaza, pero con los horarios actuales es imposible, salvo que se sea millonario y no se tenga nada que hacer, dedicar veinticinco días sólo a ir a Las Ventas. Las retransmisiones magistrales hechas por Vía Digital a mí me han deslumbrado por poder seguir el ciclo viendo la corrida del día grabada en vídeo al volver a casa y después de cenar, compensando el «sol y moscas y el olor a puro» con la tranquilidad de conocer el resultado y poder saborear cuantas veces he querido las faenas destacadas o los detalles mejores de cada tarde.
Para los profanos las explicaciones, siempre atinadas, de Fernando Fernández Román y Roberto Domínguez, les ilustraban de cuanto ocurría en el ruedo a cada instante y les ponían al corriente en mil y mil datos técnicos, ignorados por la inmensa mayoría de los espectadores.
Supongo que los motivos de esta posible deserción, falta de acuerdo entre Vía Digital y la empresa Toresma sean económicos, pero sería estupendo que se limaran las diferencias, se llegara a un acuerdo y España entera pudiera disfrutar con el ciclo taurino más importante de la temporada. Los aficionados se lo agradeceríamos, los toreros y ganaderos también, y vistos los resultados económicos que lamentablemente ha tenido Vía Digital de un modo totalmente injusto ya que su programación abarca todos los terrenos y es completa y entretenida, cubriendo el sector ocio, cultura, teatro, cine, pintura, deportes, gastronomía, historia… no creo que los toros hayan supuesto para esa empresa una cornada en la femoral que no pueda ser curada por el eminente doctor García Padrós.
En fin, señores, sean buenos, no nos escamoteen los toros a los devotos de Vía Digital y de nuestra fiesta y antícipennos los regalos de Navidad televisando la feria taurina de San Isidro; yo agradeceré toda la vida el obsequio. Como decía el Guerra, «los toros de Madrid que los atoree San Isidro», pues eso, aunque sea San Isidro el que toree que lo televise Vía Digital.