La nueva Sogecable, que acaba de poner en funcionamiento la plataforma única de TV Digital+, ha optado por el consorcio de satélites luxemburgués Astra para dar servicio a los nuevos abonados. La decisión, de aplicarse en los próximos meses como estrategia definitiva de la compañía, dejaría fuera de juego al proveedor español Hispasat, que hasta la fusión daba servicio a Vía Digital.
Los usuarios que hasta ahora han decidido darse de alta en la oferta de Digital+ sólo han podido hacerlo aceptando previamente que la instalación de sus equipo receptor de señal esté orientada hacia el satélite Astra. El plan de negocio de la nueva Sogecable preveía la utilización simultánea de Astra e Hispasat durante un periodo de transición no inferior a un año, en el cual los antiguos abonados a Vía Digital o Canal Satélite podían sintonizar la señal de la nueva plataforma sin necesidad de modificar la orientación de su antena o cambiar el equipo en el peor de los casos.
Una duplicidad de señal muy costosa
Compaginar dos satélites es una alternativa muy costosa para los promotores de la fusión digital, por lo que su objetivo es reducir ese periodo de duplicidad cuanto antes. La elección del proveedor de satélite es sumamente estratégica en los planes industriales de Astra e Hispasat en España. Incluso se puede decir que uno y otro se juegan gran parte de su futuro, porque Digital+ será con mucho el primer cliente de la empresa que resulte adjudicataria del contrato exclusivo de servicio.
Telefónica, socio de referencia de Sogecable junto con Prisa y Vivendi, es también uno de los principales accionistas de Hispasat, con el 13,23 por ciento del capital, por lo que desde un primer momento César Alierta hizo ver a Jesús Polanco que el satélite español reúne todas las condiciones para ser el único proveedor de la nueva plataforma. Cabe destacar que para Hispasat el contrato firmado con Vía Digital representa el 25 por ciento del negocio total, por lo que un eventual descarte de su servicio por parte de Sogecable dejaría en el aire el desarrollo de la compañía, lastrando también sus retornos industriales, estimados en unos 560 millones de euros.
Otro de los argumentos que utilizó Telefónica en su intento de persuadir a Polanco fue la conveniencia de elegir a una compañía de bandera española que, además, ofrece una cobertura exhaustiva en el territorio nacional y que se extiende también al continente americano, desde el norte de Canadá a Tierra de Fuego.
Desde Sogecable se insiste en que todavía no se ha tomado una decisión firme sobre el satélite y que la razón de haber dado prioridad a Astra hasta ahora responde a la intención de la compañía de evitar que las cajas descodificadoras puedan ser pirateadas con facilidad, flanco débil del antiguo negocio de Vía Digital. Sin embargo, incluso en la contundente campaña publicitaria de Sogecable para el tramo de lanzamiento ha quedado fuera el logotipo de Hispasat.
¿Error u omisión?
Ya sea por error u omisión, las alarmas han saltado en las más altas instancias del Gobierno, donde se ve con preocupación cómo la posición de España en las comunicaciones mundiales puede verse gravemente perjudicada. ¿Captar nuevos abonados y conectarlos a Astra para luego tener que pagar el coste añadido de pasarlos a Hispasat?, es la pregunta que se repite no sin cierto escepticismo entre los propietarios del satélite español.