Cuando faltan 10 días para el lanzamiento comercial de Digital+, la plataforma única nacida de la absorción de Vía Digital por Sogecable, los proveedores nacionales de canales que emitían sus contenidos a través de Vía Digital están inmersos en una negociación contrarreloj -calificada de «draconiana» por algunos de ellos- para intentar colocarse en la parrilla de salida de Digital+, para muchos la única garantía de supervivencia. En la negociación abierta con los canales temáticos independientes, Sogecable pretende respetar, en la medida de lo posible, los contratos, incluso los de aquellos proveeores con los que no se alcance un acuerdo. A riesgo de que las conversaciones den un giro brusco en los próximos días, la plasmación gráfica del respeto al contrato pasará por comprometerse a subir la señal al satélite Hispasat y punto, no incluyendo dicho contenido en el paquete básico de la nueva plataforma. Un mal menor que al menos permitirá a los canales temáticos excluidos distribuir su señal desde el satélite a los operadores de cable con los que tienen contrato en vigor. La presión negociadora aplicada, que busca una rebaja sustancial de los costes de los proveedores, irá acompañada de una subida de los precios, con la creación de nuevos paquetes -segmentados y ampliados- a precios diferentes a los actuales, lo que permitirá solventar la limitación de los mismos, una de las condiciones del Gobierno más aplaudida por los consumidores.
Por otra parte, Sogecable ha comprado a StudioCanal, filial de Groupe Canal+, del 45% de sus acciones en la distribuidora de Sogepacq por 48 millones de euros. De esta forma, recupera el 100 %.