La primera televisión estadounidense en lengua árabe, Al Hurra (Libertad), que empezó a emitir hace un mes para mejorar la imagen de EEUU entre los árabes, ha concitado por ahora poca audiencia y escasa atención en Oriente Medio.
La emisora, que emite vía satélite, fue promovida por la administración de Washington para restar audiencia a cadenas como la qatarí Al Yazira y la emiratí Al Arabiya, muy seguidas en la región y consideradas en EEUU como portavoces de Osama Bin Laden, según informó EFE.
La programación de Al Hurra, que cuenta con una plantilla de 200 profesionales -en su mayoría egipcios y libaneses- y que tiene su sede en el estado norteamericano de Virginia, incluye informativos, entrevistas y series de entretenimiento, pero no parece, sin embargo, haber logrado cumplir el objetivo propuesto.
Desde el primer momento que ves el canal, sientes que su estilo está orientado a distorsionar los acontecimientos relacionados con el conflicto palestino-israelí y la crisis iraquí, asegura Walid Hyatt, director de un hotel cinco estrellas de El Cairo.
En su opinión, el canal está siendo usado como un cosmético para maquillar la imagen de (presidente estadounidense George W.) Bush y su equipo neo-conservador frente al descontento sin precedentes que impera entre los árabes respecto a su política en Oriente Medio.
¿Cómo es posible que esa cadena nos pueda convencer de que (el primer ministro israelí Ariel) Sharón es un hombre de paz, mientras que califica de terroristas a los palestinos, que a diario son asesinados por tropas israelíes?, se pregunta.
Después de sintonizar varias veces Al Hurra, encuentro que las otras televisiones árabes son más dignas de crédito, equilibradas e imparciales en la cobertura de los acontecimientos de Oriente Medio, considera el cardiólogo Sayed Abdel Qader.
Parece que ese canal considera que los árabes son ignorantes y que pueden ser convencidos con facilidad para que cambien su forma de pensar, alega el galeno.