La prensa y los analistas del sector audiovisual coinciden en calificar de audaz la oferta presentada por Comcast para comprar Disney, ya que éste se enmarca en un contexto en el que la industria del cable va ganándole terreno al satélite.
Después de que Comcast lanzase una oferta multibillonaria por Disney la semana pasada, el planteamiento que se hace ahora desde la perspectiva más analítica es que si Comcast Corporation, el mayor proveedor de cable estadounidense, triunfara en la adquisición de la compañía de Walt Disney, el movimiento podría considerarse como una forma de controlar los costes y asegurar el inventario adecuado para el negocio más maduro y lento en crecimiento en su negocio de cable; la programación de vídeo.
Las películas tradicionales, las noticias, los deportes y las series de televisión serán seguramente un pilar fundamental de la industria del cable en los años venideros. Así, Comcast y otras compañías de cable están motivadas a controlar el mayor número de áreas posible en este sentido. Pero para Comcast, las reales perspectivas de crecimiento se encuentran en tecnologías y servicios -particularmente el acceso a internet de alta velocidad y los servicios de telefonía basados en el cable. Y en este sentido se pronunciaba David N. Watson. vicepresidente ejecutivo del departamento de Marketing de Comcast al afirmar que el mayor crecimiento en el futuro vendrá dado por los servicios digitales, de telefonía y acceso a internet de alta velocidad.
Una necesidad
Desde esta perspectiva, para las compañías de cable, los nuevos servicios digitales no son sólo una oportunidad, sino una necesidad. Todas las bases de suscriptores están básicamente estancadas y en algunos de los casos incluso disminuyen debido a la competencia de los operadores por satélite. Mientras la mayoría de las más importantes compañías han introducido nuevos servicios para estabilizar sus niveles de suscriptores, la industria del satélite todavía parece estar tomando suscriptores de los operadores rurales más pequeños que carecen de mayores recursos.
Y refieriéndose a este hecho, Richard Greenfield, un analista de Fulcrum Global Partners, manifiesta que existe una verdadera lucha entre la industria del cable y el satélite, y entre las teleoperadoras y las compañías de cable por conseguir que la ganancia por cada uno de los suscriptores sea cada vez mayor. Y él mismo da su opinión al respecto al considerar que cree que el modelo del cable es el que mejores servicios puede ofrecer a los suscriptores y, por lo tanto, permitir que las compañías aumenten sus ganancias en un futuro.
Este analista es de los que predicen que la contribución de la televisión estándar a las ganancias de los operadores de cable continuará disminuyendo. Y quizás dentro de 5 años esta contribución podría suponer incluso menos del 50 por ciento, ya que la telefonía y el acceso a internet de alta velocidad adquirirán un mayor protagonismo, ya que el sistema del cable permite almacenar una gran cantidad de información y además permite una gran flexibilidad tecnológica.