Ono inició el jueves de la semana pasada en Cuenca las obras que permitirán ofrecer sus servicios de difusión por cable en Castilla-La Mancha, y en las que se invertirán en los primeros diez años de su construcción un total de 345 millones de euros.
Ono ha empezado ya las obras de construcción de una red de fibra óptica en el territorio de Castilla-La Mancha para poder ampliar un servicio que en esta Comunidad sólo está disponible en la ciudad de Albacete. Y Cuenca ha sido el enclave escogido para dar inicio a una labor para la que el operador prevé crear unos 380 puestos de trabajo.
El desarrollo de las obras está previsto que se haga de forma paulatina y en base al volumen de habitantes de las diferentes ciudades. Así, después de Cuenca, donde se prevé invertir un total de 15 millones de euros, será en las ciudades de más de 40.000 habitantes donde se concentre el trabajo. Entre ellas destacan Ciudad Real, Guadalajara, Puertollano, Talavera de la Reina y Toledo. Y en tercer término, las ciudades en las que se trabajará serán aquellas entre 20.000 y 40.000 habitantes. Aquellas ciudades con una población de entre 10.000 y 20.000 habitantes verán el inicio de las obras en un periodo de 5 años.
Con esta organización Ono tiene previsto ofrecer el servicio de cable al 50 por ciento de la población de Castilla-La Mancha en un plazo de cinco años.