Telemadrid se ha subido en marcha al tren de las futuras concesiones de nuevos canales de televisión en abierto. El Consejo de Administración del ente, reunido ayer en sesión extraordinaria, acordó solicitar al Gobierno de la nación autorización para que su segundo canal digital «La Otra», que ahora prácticamente no ve nadie, pueda emitir en analógico.
El Consejo aprobó por unanimidad la iniciativa, presentada por el director general, Manuel Soriano, entre otros motivos porque así nos equipararíamos a otras comunidades que ya cuentan con dos cadenas, asegura un portavoz oficial. Igualmente, el órgano ejecutivo acordó abrir un concurso público para la gestión de la publicidad del ente, verdadero talón de Aquiles de la televisión madrileña, publicidad que antes llevaba un exclusivista y que volverá a llevar otro exclusivista.
En efecto, y a cuenta de la caída de la audiencia, Telemadrid ha perdido unos 20 millones de euros en ingresos publicitarios. Conviene aclarar que el resto de televisiones en abierto están disfrutando de un año récord en términos de ingresos por publicidad.
Como consecuencia de esta caída en la facturación y de una serie de contrataciones millonarias, los presupuestos del ente han sufrido una desviación que obligó al Consejo, en su reunión del pasado 26 de octubre, a solicitar del Gobierno de la Comunidad una subvención extraordinaria de 10 millones de euros para evitar una eventual suspensión de pagos.
Y es que Telemadrid, que estos días es protagonista de movilizaciones sindicales a causa del convenio colectivo, pasa por uno de sus peores momentos en lo que a audiencia se refiere. En efecto, la media anual a 13 de diciembre del pasado año -día de la toma de posesión de Soriano como director general- era del 17,2%.
Pues bien, la media de este ejercicio, a 25 de octubre, es del 14,9%. Si se compara con la audiencia media de 2003 a esa misma fecha, que era del 17,3%, se observa que el actual equipo gestor es responsable de una caída de la audiencia media de 2,4 puntos. En la cadena madrileña, sin embargo, sostienen que la caída de cuota ha sido casi irrelevante.
La dirección del ente autonómico ha venido justificando esta situación arguyendo que Telemadrid es incompatible con la llamada telebasura y la manipulación informativa, lo cual provoca la natural caída de audiencia.
Entre las principales nuevas contrataciones de la etapa de Soriano se encuentra el programa «Gran Vía de Madrid». El pasado mes de junio, el director general aprobó la contratación de otros 65 nuevos capítulos de Gran Vía por un importe de 910.428,2 euros, a pesar de que el programa presentaba una media de audiencia del 11,6%, inferior en más de tres puntos a la de la cadena, lo que, según el contrato firmado con la productora, hubiera justificado no sólo la no renovación sino su cancelación anticipada.
De acuerdo con las fuentes, el alto coste de «Gran Vía de Madrid» (14.006,59 euros) es difícilmente justificable si atendemos a que se produce íntegramente en los estudios y con los medios técnicos de Telemadrid. Conviene aclarar que el programa está producido por «la Granota Groga», en la que participa Jorge Sánchez Gallo, íntimo amigo de Ángel Martín Vizcaíno, subdirector general de Telemadrid.
2 Durante el pasado mes de agosto, la dirección de Telemadrid acordó incluir en la parrilla tres nuevos programas: la serie «Capital»; el concurso «Metro a Metro», y el programa espectáculo «Alcalá Club». También decidió la realización de una campaña de publicidad para el lanzamiento de una nueva programación en otoño.
Pues bien, tanto la campaña como los tres programas citados debían contar con la aprobación del Consejo, dado el importe de los mismos. Resulta, sin embargo, que los nuevos programas estaban comprometidos, mientras que la campaña de publicidad se encontraba ya en fase de ejecución cuando fue aprobada por el Consejo, lo que, según las fuentes, vulnera la ley 13/84 de Creación, Organización y Control del Ente Público Radio Televisión Madrid.
La oposición socialista lleva meses dedicada a la caza y captura de las aparentes irregularidades cometidas en el ente autonómico por la nueva dirección. A Esperanza Aguirre podría salirle un grano en Telemadrid.