En cuestión de meses podrían adjudicarse dos licencias de ámbito nacional que emitirían en analógico. Una de ellas permitiría emitir en abierto a Canal+ y la otra aglutinaría a empresarios del sector.
El Gobierno estudia ampliar el paisaje audiovisual con la adjudicación de dos nuevos canales de televisión de ámbito nacional al sector privado. Se trabaja sobre la hipótesis de que uno correspondería al paso de Canal+, del Grupo Prisa, de pago a emisión en abierto y el segundo se adjudicaría a otros empresarios con experiencia en el sector audiovisual español.
Candidatos no faltan para esta segunda opción: Recoletos, Unedisa, Vocento, Grupo Zeta, Godó. Todos ellos, competidores de Prisa, podrían afrontar un canal en solitario, pero lo probable es que deban conformarse con crear un complicado consorcio entre algunos de ellos.
Cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo en un reciente foro de empresarios de la comunicación que hay espacio para que aumente la pluralidad y la competencia en el sector de la televisión privada se refería a una de las cuestiones más candentes y a la vez polémicas que está estudiando el Ejecutivo socialista. Aunque no concretó la forma en la que debe aumentar el pluralismo y la oferta de nuevas cadenas lo cierto es que, al menos dos departamentos de su Gobierno -Presidencia y el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio- están trabajando a toda máquina para ensanchar el audiovisual.
Un nuevo modelo
La fecha más idónea sería, según las fuentes consultadas, a partir del mes de febrero, justo cuando haya entregado su propuesta sobre el nuevo modelo de televisión pública la Comisión de Expertos para la Reforma de los Medios de Comunicación Públicos -en fase ya de adoptar decisiones- y el Ministerio de Economía se haya hecho una idea de los recursos que habría que destinar para hacer frente a la nueva TVE. El instrumento legislativo para ejecutar esta decisión sería una modificación por la vía de urgencia, de la Ley de Televisiones Privadas de 1988.
Los dos canales empezarían a operar en analógico ya que la televisión digital todavía no funciona comercialmente a pesar de que las televisiones generalistas Veo TV (El Mundo y Recoletos) y NET TV (Vocento) emiten desde hace tiempo en digital, pero nadie las ve porque los últimos Gobiernos no han querido o no han sabido desarrollar esta nueva modalidad tecnológica. Estas dos televisiones, que ganaron la concesión en el año 2000, han venido reclamando la posibilidad de apoyar sus emisiones con tecnología analógica mientras se desarrolla en parque de receptores digitales.
En relación con la dotación del espectro radioeléctrico no habría problema técnico en el caso de Canal+ porque en la actualidad esta emisora ya dispone de la frecuencia adecuada. Para la otra cadena se estudia la posible habilitación de las frecuencias de uno de las dos canales de RTVE, La Primera o La 2, lo que supondría unificar previamente la televisión pública en una sóla cadena y conllevaría una privatización parcial del Ente Público.
El Gobierno cree contar con argumentos económicos sólidos para acometer la ampliación. La explosión del mercado publicitario, que en los últimos meses ha seguido creciendo y que hace que cada vez queden más anuncios sin poder ser contratados por las cadenas por falta de espacio, crea una situación ciertamente ventajosa. Según un reciente estudio de Media Planning la publicidad crece y crece sin freno. En septiembre las cadenas emitieron 1.047 horas de anuncios, lo que supone 20 horas más que en el mismo periodo del año pasado. La publicidad ha crecido en todas las bandas horarias.
Antena 3TV destinó un 17,7% de su programación a emitir publicidad contratada (sin contar la autopublicidad o autopromoción); Telecinco destinó un 16,5%; La Primera de RTVE, un 14,5% y La 2, un 11,8%. Se va haciendo normal que el espectador esté sometido a la presión de ver 15 minutos de publicidad por cada 30 minutos de programa.
Batalla por la competencia en el mercadoLas fuerzas económicas implicadas en el mercado audiovisual viven con matices de distinto signo la posibilidad de que existan más canales. La industria publicitaria lo ha pedido y lo vería con muy buenos ojos, toda vez que significaría ampliar la competencia, según explican en la Asociación Española de Anunciantes. Las cadenas de televisión comercial, agrupadas en Uteca, también se manifiestan a favor de la competencia, pero con matices muy significativos.
Valga un ejemplo: Maurizio Carlotti, consejero delegado de Antena 3TV, ha asegurado que al final el mercado hará la selección y quedarán cuatro o cinco, tres fuertes y dos marginales porque la práctica ha demostrado que el mercado de la televisión comercial es oligopolista, sin dejar de ser competitivo. En relación con la competencia en el mercado los empresarios de la televisión privada admiten y hasta creen que es necesaria la televisión pública, pero ajustada a un modelo claro en el que figuren bien tasados sus contenidos y en especial su sistema de financiación, que no debe basarse en ningún caso en la doble financiación (subvenciones y publicidad).
Por su parte el director de El Mundo, (Veo TV) Pedro J. Ramírez, dijo ayer en el Fórum Europa que caben uno o más canales de televisión y que es justo que los adjudicatarios de licencias de televisión digital puedan emitir en analógico hasta que se produzca el apagón. Desde la industria de las redes de transporte audiovisuales y de los fabricantes de equipos receptores también se ha defendido repetidamente una ampliación de la oferta.