El grupo ONO registró una pérdida neta de 10,5 millones de euros en el tercer trimestre, sin tener en cuenta la adquisición de Auna, lo que supone multiplicar por nueve los «números rojos» de 1,16 millones registrado en el mismo periodo del ejercicio, debido principalmente a las depreciaciones y amortizaciones, informó hoy la compañía.
La compañía ya registró un resultado negativo de 3,1 millones en el segundo trimestre. Sin embargo, la facturación del grupo se elevó un 17,9% en comparación con el mismo periodo del año anterior, hasta 147 millones de euros, con un Ebitda de 64,7 millones, un 36,4% más. El margen bruto de explotación se elevó además en seis puntos, hasta el 44%.
La operadora elevó su número de clientes hasta los 881.089, un 14,5% más, y aumentó un 14,3% sus abonados residenciales, hasta 856.105. Los ingresos medios por cliente se situaron en 51,9 euros, un 0,6% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el número de hogares a los que la compañía puede prestar servicio se elevó un 13,3%, hasta 2,7 millones.
El consejero delegado de ONO, Richard Alden, estimó que en el tercer trimestre la compañía ha seguido demostrando que se puede combinar la rentabilidad con unos altos niveles de crecimiento, y subrayó que el 46% de los clientes del grupo cuenta con Internet de banda ancha y que su base de clientes contrata una media de 1,88 servicios.
Auna, por su parte, registró un descenso del 3% en sus ingresos, hasta los 270,1 millones, pero con un alza en el Ebitda del 28%, hasta 55 millones de euros, y con una subida de cinco puntos en el margen bruto de explotación, que se situó en el 20%. La compañía contaba a finales de septiembre con un total de 833.138 clientes, frente a los 752.520 que contabilizaba en el tercer trimestre de 2004, con un incremento del 9,6% de los clientes residenciales, hasta 777.935, y una subida del 29,5% en el segmento de servicios a empresas, con 55.233 abonados.
El número de hogares a los que Auna podía prestar servicio al cierre del trimestre ascendía a 2,64 millones, un 17,8% más que en el mismo periodo del año anterior, y los ingresos medios por cliente se elevaron hasta los 49,7 euros, un 3% más. Sin embargo, la penetración se redujo en 2,2 puntos porcentuales, hasta el 29,5%.
Crecimiento combinado
Sumando el acumulado de ambas compañías en los nueve primeros meses y sometiendo el resultado a un ajuste para homogeneizar criterios contables, resulta que ONO alcanzó una facturación total de 1.301 millones de euros y un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 340 millones, con un total de 1,63 millones de clientes residenciales. El Ebitda anualizado del conjunto grupo alcanza así los 479 millones, y el apalancamiento combinado del grupo se sitúa por debajo de 5,5x, lo que en opinión de su director financiero, Jonathan Cumming, demuestra el compromiso continuado de ONO en reducir sus niveles de apalancamiento financiero.
Richard Alden indicó que, tras la adquisición de Auna, la compañía seguirá trabajando con tenacidad para proporcionar a estos clientes, y a los nuevos, servicios de telecomunicaciones y entretenimiento de alta calidad a precios muy competitivos.