El Consell Executiu aprobó ayer las bases para la concesión de frecuencias de los 59 canales de televisión digital destinados a operadores privados. En el pliegue de condiciones fija un modelo de televisión local y de proximidad entendida como la que se vincula al territorio con infraestructuras y capacidad de producción propia en su demarcación, impulsa y colabora con la industria audiovisual local y dedica la mayor parte de su tiempo de emisión a contenidos relacionados con su ámbito de cobertura, según explicó el director general del Audiovisual, Santiago Ramentol. La Generalitat, tras una propuesta vinculante del Consell de l´Audiovisual de Catalunya (CAC), espera resolver el concurso después de Semana Santa del próximo año.
Los elementos que establecen las cláusulas de concesión corresponden a la memoria descriptiva y programación, que supondrá un 55 por ciento de la puntuación total, mientras que la propuesta de viabilidad económica y tecnológica representarán el 25 y el 20 por ciento, respectivamente.
Todas las cláusulas del concurso van encaminadas a que con la futura televisión terrestre digital (TDT) Catalunya tenga una verdadera televisión de proximidad y evitar que las concesiones recaigan en grandes grupos de comunicación que realicen una televisión estatal a base de pequeñas televisiones locales.
Por ello sólo permitirá que se emita en cadena un máximo del 25 por ciento de la programación y el CAC podrá autorizar la sindicación de contenidos en otro 25 por ciento. Asimismo hay una cláusula que indica que cualquier vulneración grave de las obligaciones del concesionario de la frecuencia implicará la rescisión de ésta.
Entre las bases del concurso figuran que el adjudicatario tendrá que gestionar directamente la concesión, que es intransferible. Tendrá que disponer de estudios de producción propia en su demarcación o en las contiguas y -salvo los canales temáticos- tendrá que contar con una estructura informativa estable. Como mínimo el cincuenta por ciento del tiempo de emisión se tendrá que hacer en lengua catalana y se primará una mayor presencia. Las películas o series dobladas a una lengua diferente del original habrán de ofrecerse simultáneamente en catalán. También habrán de programar el 25 por ciento de las canciones en catalán, así como no podrán emitir programas o escenas que perjudiquen seriamente a la formación de los menores.