Apenas seis días después de que comenzaran las emisiones analógicas de La Otra, la cadena vallecana Tele K comenzó a interferirla de manera intencionada para denunciar las irregularidades detectadas en la adjudicación de licencias de televisión digital terrestre local en la Comunidad de Madrid.
A principios del pasado mes de agosto se conocieron las adjudicaciones realizadas por el Gobierno Autonómico para la creación de nuevas televisiones digitales de carácter local. Muchos de los ganadores son empresas que no tienen experiencia en el terreno audiovisual ni en el campo de la información local, algo que no ha sentado nada bien a la mayoría de las televisiones locales que venían ejerciendo su actividad desde años atrás.
Fueron varias cadenas las que recurrieron el concurso tras detectar irregularidades en las adjudicaciones, como por ejemplo Tele K, Canal33 o Localia. La decisión sobre estos recursos no se conocerá previsiblemente hasta el próximo mes de diciembre.
La Otra sale al aire en analógico
En este contexto, el 15 de septiembre Telemadrid puso en marcha, tal y como anunció meses atrás, la emisión analógica de su segundo canal, La Otra. Pese a no tener el consentimiento del Ministerio de Industria, Telemadrid se sintió legitimada para iniciar tales emisiones, debido fundamentalmente a que el Ministerio ha actuado, según la cadena autonómica, con arbitrariedad al no conceder licencia para el segundo canal cuando la ley vigente en el momento de tal petición así lo permitía.
Ante esta situación irregular, Tele K entendió que La Otra no tiene ninguna legitimidad para ocupar la frecuencia del canal 40. Así, para denunciar que la Comunidad de Madrid había llevado a cabo un concurso ilegal y que pretendía crear una red de televisiones locales afines a su Gobierno, comenzó a boicotear las emisiones del segundo canal autonómico en la mañana del 21 de septiembre.
Tales emisiones hacían imposible la sintonización de La Otra en buena parte del sureste de la capital, donde prevalecía la señal de Tele K. Esta situación se ha mantenido hasta el pasado viernes, cuando Tele K decidió cesar las emisiones a través del canal 40, para evitar una sanción por parte del Ministerio de Industria. De esta manera, las emisiones de La Otra aumentan su margen de recepción.
La cadena vallecana entiende que el objetivo de denunciar y romper el bloqueo informativo ha sido cumplido. Sin embargo, la emisora local seguirá intentando por todos los medios hacerse oir como ha venido logrando hasta ahora, mediante manifestaciones y escritos presentados a la Comunidad de Madrid.