El cableoperador Ono formalizará a finales de esta semana, previsiblemente el viernes, la compra de Auna Telecomunicaciones (TLC), acordada el pasado julio, por 2.250 millones de euros, una vez que el martes se haga efectivo el trasvase de un 43% de la plantilla de Auna Operadores a TLC, informaron a Europa Press en fuentes del sector.
Con esta escisión, que supondrá el traslado de 323 empleados de los 748 que forman Auna Operadores, se abre además la puerta a que France Télécom adquiera el 80% del holding que controla el operador móvil Amena, tras haber recibido ya la aprobación de Bruselas.
La semana pasada, el grupo comunicó al personal el listado de los 323 empleados que serán trasladados, la mayor parte de los cuales trabaja en las áreas de sistemas de información (81), económico-financiera (38), planificación y control (30) y servicios generales (22). El resto serán trasladados en menor proporción en otras áreas, aunque no se trasvasará a ningún empleado de presidencia, vicepresidencia, recursos o desarrollo de negocio.
Esta separación tendrá como consecuencia el traslado físico del personal, de modo que en el caso de Madrid el personal asignado a Auna TLC será enviado a la sede de Obenque y en el caso de Barcelona el personal que permanece en Auna Operadores será trasladado desde la sede de Diagonal a la de Garcilaso.
Los efectivos recolocados comenzarán a trabajar en sus nuevos puestos de trabajo a partir del próximo miércoles, habida cuenta de que el día previsto para la escisión oficial es festivo, subrayaron a Europa Press fuentes sindicales.
Recolocaciones en Amena
La compañía también ha ofrecido al personal que permanece en Auna Operadores vacantes en las áreas de negocio de Amena, con el objeto de poder recolocar a aquellas personas afectadas por la segregación.
Según los sindicatos, la empresa ha manifestado la voluntad de mantener los derechos de los trabajadores y de que las condiciones establecidas en el acuerdo firmado este año en Amena sean extensivas a los trabajadores de Auna Operadores que permanezcan dentro del grupo Auna.
Subrayaron asimismo que France Télécom «no ha manifestado la intención de acometer ninguna actuación para reducir puestos de trabajo», aunque reconocieron que en algunos casos se ha presentado la posibilidad de acogerse a bajas voluntarias incentivadas a algunos trabajadores «descolgados y con las funciones por definir«.
Los sindicatos explicaron también que los objetivos para este año se verán afectados por la segregación de Auna TLC, cuyos resultados no computarán en el grupo a partir del próximo mes. La semana pasada estaba previsto un nuevo encuentro entre empresa y sindicatos para tratar de cerrar la valoración de dichos objetivos, que finalmente ha sido aplazada y debería producirse en los próximos días.