La nueva operadora creada tras la fusión de los dos grupos de cable se convertirá en un gran rival de Telefónica y France Telecom, en banda ancha, y de Digital+, en la televisión de pago
La suma de Ono y Auna Telecomunicaciones arroja unas ventas de 888 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que equivaldría a unos 1.600 millones anuales. Una facturación más que respetable, teniendo en cuenta que el negocio de Internet y banda ancha de Telefónica sumó 903 millones entre enero y junio, aunque las cifras no son comparables, ya que Auna y Ono incluyen, además, los ingresos por telefonía y televisión.
Con todo, con 1,6 millones de clientes residenciales de cable -casi los mismos que los 1,77 millones de Digital+, pero todos con mucho mayor potencial de interactividad- y cerca de 254.000 clientes empresariales en junio, la nueva Ono-Auna será el gran competidor de banda ancha de Telefónica, que tiene algo más de dos millones de líneas ADSL, y se distanciará de France Telecom, que acumula 526.000 clientes a mitad de año.
Sin embargo, la presencia de la nueva Ono es incompleta. No estará presente ni en Extremadura -donde no hay operadores de cable- ni el País Vasco, Asturias y Galicia, donde los cableoperadores son Euskaltel, Telecable y R. La empresa vasca es incomparable, ya que está controlada por las cajas de la zona y el Gobierno autónomo tiene un fuerte ascendiente sobre ella. La gallega R está participada por Fenosa y Caixa Nova y no parece que su venta este cercana. Sólo restaría la posible compra de Telecable, en manos de EDP, aunque la negociación para venderla a Auna no logró fructificar.
Por otra parte, las agencias de calificación Standard and Poor»s (S&P) y Moody»s han colocado bajo vigilancia con perspectiva positiva sus ratings sobre Ono, situados en B- y B3, respectivamente, como consecuencia de la adquisición.
S&P considera la posibilidad de que las calificaciones de Ono se eleven si los perfiles de negocio y financieros del grupo se ven reforzados por la operación. Por su parte, Moody»s, recordó que antes del anuncio de la compra de Auna, la posición financiera de Ono había mejorado como resultado de la refinanciación de su deuda, a lo que se añade que consiguió estabilizar su rentabilidad operativa.