A partir de esa fecha, los aparatos actuales sólo funcionarán con un decodificador.
La Generalitat ha decidido adelantarse al Gobierno del Estado y empezará a apagar la televisión convencional, la analógica, en 2007 y no en 2010, como sucederá en otras comunidades autónomas. El proceso de implantación de la televisión digital terrestre (TDT) deberá estar concluido en 2009.
El director general de Mitjans Audiovisuals, Santiago Ramentol, explicó ayer en Tarragona a una treintena de alcaldes y técnicos municipales las claves de la implantación en el territorio de la TDT. Uno de los aspectos que más sorprendió a los asistentes es el hecho que los ayuntamientos podrán consorciarse para crear su propio canal de televisión. La Generalitat será quien decida a qué canal pertenecerá cada ayuntamiento, atendiendo criterios territoriales.
Sólo en el grupo formado por Tarragonès, Alt Camp y Conca de Barberà los municipios podrían dotarse de hasta tres canales, mientras que el cuarto que habilitará la administración catalana estará destinado a la iniciativa privada.
La implantación de la TDT implicará que en Catalunya se podrán ver un mínimo de treinta canales gratuitos. La Corporació de Radio i Televisió dispondrá de ocho y la televisión pública española y las privadas podrán tener un número similar.
La Generalitat concederá las licencias a canales públicos a finales del próximo mes de septiembre, sin necesidad de acudir a concurso público, mientras que las cláusulas que se establecerán para los canales privados se publicarán en el Diari Oficial también a finales de septiembre. Antes del 31 de diciembre deberá estar todo decidido.
Decodificador o nada
Los televisores actuales dejarán de funcionar en algunos territorios de Catalunya a partir de 2007, si antes los propietarios no han conectado un decodificador al aparato. La alternativa es adquirir un nuevo receptor que ya salga de fábrica con el decodificador acoplado.
Ramentol recomienda a las comunidades de vecinos que revisen la instalación eléctrica de las viviendas y las antenas, «para evitar sorpresas». Esta propuesta va dirigida especialmente a propietarios de edificios construidos con anterioridad a 1998.
La Generalitat ha calculado que en el conjunto de Catalunya hay 44.000 edificios que deberán sustituir los cables -envejecidos por el paso del tiempo- si sus residentes quieren acceder a la televisión digital terrestre, un sistema que aportará más calidad de imagen y sonido y más canales gratuitos.