El grupo parlamentario socialista manifestó ayer su disposición a dar marcha atrás y retirar la enmienda 177, que había introducido en la Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información (LISI), y que fijaba sanciones extremas para las cadenas de radio y TV.
La estrategia de los socialistas, desvelada ayer por ABC en estas mismas páginas, pasaba por modificar la vigente normativa audiovisual para hacer responsables a los titulares de cadenas o plataformas emisoras de todos los contenidos que inlcuyeran, aunque no hubieran participado en la elaboración de los mismos y acturaran como meros arrendadores.
Durante la ponencia parlamentaria celebrada ayer y ante el revuelo suscitado tras la publicación de la citada enmienda, los socialistas optaron por ofrecer la retirada del texto. No obstante, será preciso esperar a la comisión del próximo 17 para comprobar si la intención de rectificar es auténtica o si se trata de una nueva estrategia para ganar tiempo.
Cierre como medida cautelar
Cabe recordar que la enmienda 177 establece el cierre de las emisoras de radio y TV como medida cautelar: «La prestación de un servicio de radio o televisión sin título habilitante, con independencia del tipo de servicio de comunicaciones electrónicas utilizado para su transmisión, se tipifica como infracción muy grave y dará lugar a la aplicación del oportuno régimen sancionador, pudiendo adoptarse como medida de carácter provisional el cierre de la actividad. Esta infracción implicará una multa económica de entre 60.000 y 1.000.000 euros».
Semejante régimen sancionador fue interpretado de inmediato en el sector de la comunciación como un sistema extremo para forzar el cierre de los operadores, siendo especialmente coercitivo para aquellos de carácter local, que de ninguna manera podrían hacer frente a multas de tal magnitud. De esta forma, la Administración podría depurar el espectro radioeléctrico con relativa facilidad.
