Algunas de las previsiones más optimistas señalan que habrá 47 millones de abonados estadounidenses a servicios de alta definición antes de acabar el actual año 2008.
Estas cifras supondrían un incremento de 17 millones de abonados respecto a las cifras de finales de 2007, siempre según el informe publicado por Pike & Fisher. Las previsiones, que alcanzan el año 2012, prevén para entonces que habrá alrededor de 103 millones de hogares abonados a servicios de alta definición.
Sin embargo, hay un obstáculo que podría interponerse a las previsiones y al propio crecimiento de la implantación de los servicios en alta definición: la recesión económica que planea desde hace algunos meses sobre los principales mercados. Este factor, que podría ralentizar la inversión en equipos, también podría favorecer el consumo en los hogares que ya tengan acceso a este formato al tornarse la televisión del hogar como uno de los recursos de entretenimiento más baratos a los que poder acceder, ya que siempre resultará más asequible alquilar una película en alta definición que realizar una salida a sitios de ocio y restauración de cualquier tipo, tal y como afirma Scott Sleek, autor del informe de Pike & Fisher.
Las plataformas por satélite y cable serán los principales beneficiarios de la implantación de la alta definición en los hogares junto con las operadoras de IPTV, aunque ya en menor medida. Se espera que el año que viene prácticamente todas las operadoras ofrezcan importantes ofertas en alta definición que podrían acelerar el interés por el consumo de televisión en este formato en el país norteamericano.