¿Qué pasaría si los cazadores más letales del universo decidieran convertir a los héroes de Marvel en sus próximas presas? Esa es la premisa de «Predator mata al Universo Marvel», un cómic que apuesta por la acción desenfrenada, la violencia y una sucesión de muertes que apenas deja respirar al lector.
Un Rey Depredador, equipado con un arsenal de vibránium y con la ayuda de un aliado humano, convierte la Tierra en su particular coto de caza. Los Vengadores y La Patrulla-X están entre sus objetivos, en una ofensiva que amenaza con acabar con todo el Universo Marvel.
La propuesta de Benjamin Percy es sencilla y no pretende complicarse demasiado. Estamos ante una lectura directa, entretenida y de ritmo frenético, que sigue el estilo de otras propuestas anteriores como Deadpool mata al Universo Marvel. Sus cinco números americanos se leen prácticamente de una sentada, sin apenas tiempo para detenerse en explicaciones o profundizar en sus personajes.
Al tratarse de una historia ajena a la continuidad habitual de Marvel, no requiere grandes conocimientos previos. Sin embargo, este volumen cierra el tríptico de enfrentamientos de Predator con Lobezno, Black Panther y Spider-Man publicados anteriormente también por Panini, por lo que algunas referencias pueden resultar confusas si no se han leído las entregas anteriores.
Su mayor virtud es precisamente esa capacidad para ir al grano, ofreciendo una sucesión constante de acontecimientos sin perderse en rodeos. No destaca por su originalidad, porque las invasiones de la Tierra y las amenazas apocalípticas llevan décadas formando parte del universo Marvel, pero tampoco lo necesita para cumplir su principal objetivo: entretener.
El problema es que cinco números resultan insuficientes para abarcar a tantísimos personajes. La historia avanza tan deprisa que muchas muertes importantes ocurren de forma precipitada o directamente fuera de la viñeta. Y ahí es donde el cómic desaprovecha buena parte de su potencial. En lugar de disfrutar de grandes enfrentamientos entre los Yautja y los héroes de Marvel, en ocasiones tenemos la sensación de asistir a una simple lista de bajas.
El apartado gráfico cumple sin estridencias, acompañando correctamente la acción y la violencia, aunque tampoco consigue aportar ese elemento diferenciador que permita recordar la obra más allá de su lectura.
Sobreexplotación de los iconos que nos hicieron pasar miedo
Cuando en su momento, Disney compró Fox, en el fondo éramos conscientes de que la empresa del ratón iba a explotar de todas las maneras posibles las propiedades intelectuales propiedad de la mítica compañía. Desde Indiana Jones, pasando por el xenomorfo de Alien hasta acabar con Predator, los iconos del cine de los 80 «debían» ser explotados de todas las formas posibles. En el caso de los cómics, a través de Marvel Cómics, tanto Alien como ahora Predator se han integrado el universo de los héroes de la Casa de las Ideas, con mejor o peor suerte.
En ocasiones, el FOMO por no perderse nada de lo que se está publicando cada mes, puede llevarte por caminos de frustración, como ha sido mi caso con Predator mata al Universo Marvel o lo fue hace unos meses con Predator vs. Spiderman. Historias que incitan tu curiosidad motivada por la nostalgia, pero que por si solo solo constituyen un entretenimiento pasajero sin chicha.
Esperemos que Disney/Marvel no agote la gallina de los huevos de oro, y sea capaz de sacar más proyectos como la estupenda cinta de animación Predator: Asesino de asesinos, que se convirtió en un oasis frente tanta mediocridad. Mientras tanto, puede que el FOMO vuelva en 2027 con el crossover previsto entre Marvel y Star Wars (La Guerra de las Galaxias para los más veteranos) con motivo del 50 aniversario de la saga galáctica. Anunciada su publicación para el mes de enero de 2027 en Estados Unidos (aquí llegará más adelante), Star Wars/Marvel: Hope Assembles constará de 6 números, y tendrá la firma de Kevin Smith y el dibujo de David Márquez. ¡Veremos!
En definitiva
Predator mata al Universo Marvel es un entretenimiento sangriento, acelerado y bastante olvidable, que funciona mejor como pasatiempo que como una historia capaz de dejar huella. Una lectura especialmente recomendable para los seguidores de Predator, de la banda sonora de Alan Silvestri, los aficionados al gore y quienes disfrutan con ese particular género de las masacres de universos. Si no es vuestro caso, mejor pasad de largo. ¡Será por lecturas!

