Una hija en Tokio
Un padre que busca a su hija en una ciudad de millones de habitantes. Una joven que sube a un taxi sin saber que el conductor es el hombre que lleva años intentando encontrarla. Con esa premisa sencilla y poderosa, Una hija en Tokio construye un drama familiar de emoción contenida sobre la pérdida, la culpa y la posibilidad de reparar un vínculo casi borrado por el tiempo.
El actor Romain Duris («Una casa de locos») interpreta a Jay, un francés que trabaja como taxista en Japón y que nunca ha dejado de buscar a Lily tras su divorcio. Guillaume Senez («Nuestras pequeñas batallas») dirige la historia con sobriedad, sin convertir el dolor en exceso ni el contexto legal en tesis. Presentada en Toronto y en la Sección Oficial de Sevilla, la película ofrece un retrato accesible y conmovedor de la paternidad, la separación familiar y las segundas oportunidades en el contexto de la cultura japonesa.