La visita de Brad Pitt se convirtió en uno de los grandes focos de atención de la 74ª edición del Festival de San Sebastián. El actor regresó al certamen para presentar fuera de concurso En el corazón de la bestia (Heart of the Beast), acompañado por su director, David Ayer, y por la productora Olivia Hamilton. Pitt había llegado a la ciudad unos días antes y ya entonces provocó una notable expectación entre los aficionados, dedicando tiempo a firmar autógrafos y hacerse fotografías con quienes le esperaban. Su anterior visita al Zinemaldia se remontaba a 2009, cuando presentó Malditos bastardos.
La agenda oficial de la película comenzó el miércoles 23 por la mañana en el Kursaal, donde Pitt, Ayer y Hamilton participaron en el photocall organizado en el vestíbulo. Ante una nutrida presencia de fotógrafos, el protagonista volvió a concentrar buena parte de los flashes en una sesión que sirvió como primer contacto público del equipo con el Festival antes de encontrarse con los medios.
Media hora después, los tres se trasladaron a la sala de ruedas de prensa del Kursaal para hablar sobre la película. Pitt fue recibido con una ovación y puso el foco en uno de los elementos centrales de la historia: la relación entre su personaje y Odin, su perro de combate. El actor relacionó esa dependencia mutua con la importancia de apoyarse en otras personas en los momentos difíciles y recordó que, en sus etapas más oscuras, hablar abiertamente con su familia y sus amigos había resultado fundamental. También se permitió bromear sobre Uber, el perro que interpreta principalmente a Odin: “En algunas escenas Uber está mejor que yo”.
Dirigida por David Ayer a partir de un guion de Cameron Alexander, En el corazón de la bestia recupera al cineasta y a Pitt después de su colaboración en Corazones de acero. La película sigue a James Belmont, un antiguo miembro de las Fuerzas Especiales que, tras sobrevivir a un accidente aéreo, queda aislado junto a su perro en la naturaleza de Alaska. El filme, de 101 minutos, combina aventura y supervivencia con una historia sobre el trauma, la lealtad y la relación entre el protagonista y el animal que lo acompaña. J.K. Simmons y Anna Lambe completan el reparto principal.
La jornada tuvo por la noche su momento más esperado con la alfombra roja del Kursaal, previa a la proyección de la película. Pitt volvió a posar junto a David Ayer y Olivia Hamilton, pero esta vez también estuvo acompañado por Inés de Ramón, con quien compartió buena parte de su paso ante fotógrafos y público. La pareja llegó junta y posó ante las cámaras antes de la sesión de gala, mientras el actor volvía a convertirse en uno de los nombres que mayor expectación generaron alrededor del Kursaal.
La presencia de Pitt dejó así una de las jornadas más marcadamente hollywoodienses de esta edición del Festival, recorriendo en apenas unas horas todo el circuito habitual de una gran presentación en San Sebastián: photocall, encuentro con la prensa y alfombra roja. En el corazón de la bestia participó fuera de concurso en la Sección Oficial, convirtiendo su estreno en el Zinemaldia en el motivo para recuperar a una de las mayores estrellas internacionales que han pasado por Donostia y cerrar, quince años después de su anterior visita, un nuevo capítulo de su relación con el Festival.
Fotografías © Laura López Aguirre / Pablo Arroyo / Fede A. Vélez
