La Séptima continúa calentando motores antes de su lanzamiento del próximo 5 de noviembre y, poco a poco, comienza a ofrecer pistas sobre el tipo de televisión que quiere construir. Javier Ruiz ha respondido en un vídeo publicado por la cadena a varias preguntas de los espectadores y sus respuestas dejan algunas claves sobre los contenidos, los informativos, los futuros fichajes e incluso el papel que tendrán la política, la economía o el fútbol.
Ruiz confirma que el equipo de la nueva cadena todavía no está cerrado. Preguntado directamente por si habrá nuevas incorporaciones, el periodista deja pocas dudas: “Seguro, el equipo nunca está completo”. La Séptima ya ha anunciado durante las últimas semanas nombres como Luján Argüelles, Nur Ben Yessef, Verónica Sanz, Rocío Delgado, Alba Carrillo, Marta Márquez, Héctor de Miguel, Sara Santaolalla y el propio Javier Ruiz.
Informativos, pero no como los conocemos
Una de las respuestas más reveladoras tiene que ver con la información. La Séptima tendrá contenidos informativos, aunque Ruiz asegura que la cadena quiere alejarse del modelo tradicional basado en grandes citas a una hora concreta.
“La Séptima tendrá informativos modernos, es decir, información constante. Ya no obligamos a la gente a ponerse delante de una caja a las 21:00 de la noche”, explica. Según Ruiz, el concepto clásico de informativo pertenece al pasado porque su objetivo es construir “la tele del siglo XXI”.
La respuesta apunta a una presencia transversal de la actualidad durante la programación, en lugar de concentrarla únicamente en uno o dos grandes bloques informativos diarios.
Fútbol, economía y una televisión que quiere hacer cosas diferentes
También hay pistas sobre otros contenidos. Preguntado por la posibilidad de que haya fútbol, Javier Ruiz evita confirmar derechos o competiciones concretas, pero sí muestra interés por encontrar una manera diferente de tratar el deporte: “Yo me muero por ver qué hacemos nosotros, qué hace La Séptima distinto”.
La economía podría igualmente tener un hueco destacado. Cuando le preguntan por la posibilidad de recuperar un espacio dedicado específicamente a este ámbito, Ruiz responde: “A mí me encantaría, pero creo que ahora no me dejan… ¡todavía!”. Una respuesta en tono de humor que deja abierta la puerta a que este tipo de contenido pueda incorporarse más adelante.
“Nos vamos a meter en jardines desde el minuto uno”
Si algo deja claro el vídeo es que La Séptima pretende apostar por programas capaces de generar conversación. Ruiz menciona directamente a Alba Carrillo, Sara Santaolalla y Héctor de Miguel cuando le preguntan en qué jardín estaría dispuesta a meterse la cadena desde su estreno.
“La Séptima se va a meter en jardines desde el minuto uno”, asegura antes de bromear con que, después de los profesionales contratados, “vamos a necesitar grandes abogados”.
La política también estará presente. Al preguntarle qué dirigente político le gustaría entrevistar, Javier Ruiz menciona a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y asegura que le gustaría realizarle una entrevista basada en preguntar “con respeto”, pero abordando cuestiones que, en su opinión, no se le han planteado en otras apariciones televisivas.
Sarah Santaolalla y uno de los fichajes más comentados
Ruiz también responde a las preguntas sobre la incorporación de Sarah Santaolalla a la cadena y rechaza que tenga relación con su vínculo personal. “A Sarah se la contrata por Sarah, no por pareja”, afirma.
El periodista asegura además que otras televisiones habían intentado incorporarla anteriormente y presenta su llegada a La Séptima como parte de la competencia entre cadenas por reforzar sus equipos.
Estreno el 5 de noviembre y tutorial para resintonizar
Lo que sí tiene una fecha completamente cerrada es el comienzo de las emisiones. La Séptima comenzará a emitir el 5 de noviembre, coincidiendo con la reorganización prevista de la oferta televisiva nacional.
La cadena también prepara información para explicar a los espectadores cómo podrán encontrarla en sus televisores. Javier Ruiz asegura que publicarán un tutorial con las instrucciones necesarias para realizar la sintonización y pide tranquilidad porque el proceso “no es especialmente complicado”.
Además, recalca que se trata de una televisión en abierto y bromea sobre su coste para los ciudadanos: “Esto de verdad va a costar cero euros a los españoles”.
Con menos de dos meses para el estreno, las respuestas de Javier Ruiz empiezan así a dibujar la personalidad que busca La Séptima: actualidad durante todo el día, formatos alejados de algunos esquemas tradicionales, nuevos fichajes todavía por anunciar y programas dispuestos a generar conversación. Queda por conocer buena parte de su parrilla y cómo se traducirán estas intenciones cuando comiencen oficialmente las emisiones.
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¿Información constante la tele del siglo XXI?
Acaba de inventar la CNN (50 años después).
El nacimiento de Cuatro (2005) y La Sexta (2006) en España coincidió con un contexto macroeconómico favorable y el despliegue de la TDT, pero su agresiva apuesta por contenidos de alto coste se volvió insostenible tras el desplome publicitario provocado por la crisis de 2008. Asfixiadas por fuertes deudas estructurales, ambas cadenas fueron absorbidas por Mediaset (Telecinco) en 2011 y Atresmedia (Antena 3) en 2012, consolidando un férreo duopolio audiovisual que hoy en día se enfrenta al declive estructural de la televisión lineal. En el contexto actual, la TDT sufre una pérdida histórica de audiencia joven y de ingresos publicitarios debido a la migración masiva de los espectadores hacia las plataformas de streaming (Netflix, Prime Video) y el vídeo bajo demanda (como Atresplayer o Mitele). Este envejecimiento del público y la fragmentación digital obligan al duopolio a redefinir el modelo que heredaron de aquellas fusiones para no perder relevancia frente al ecosistema digital.
Así, es, pero los que mandan por aquí aún no lo han entendido.
Contreras en 2006: «Nos podemos arruinar, pero nos habremos reído muchísimo». LaSexta se arruinó y fue vendida a AtresMedia.
Contreras en 2026: “vamos a necesitar grandes abogados”. Podeis estar seguros de que los vais a necesitar…
A fecha de hoy, en septiembre de 2026, la deuda en números rojos acumulada por TRECE (antigua 13tv) asciende exactamente a 118 millones de euros, una cifra consolidada tras sumarse las pérdidas de 2,9 millones de euros registradas en su último ejercicio fiscal cerrado. Para sostener este déficit estructural y evitar la quiebra del canal, la Conferencia Episcopal Española —a través de su grupo Ábside Media— realiza aportaciones anuales de entre 6 y 10 millones de euros (sumando más de 82 millones de euros inyectados directamente a lo largo de los años desde los fondos generales de la Iglesia y la casilla del IRPF).
El mercado de la TDT en España opera bajo un techo estructural de audiencia de entre el 3,0% y el 4,0% de share mensual (límite infranqueable para canales segmentados como Energy, Nova o TRECE, que logran medias del 2,5% al 3,2% pero cuya suma conjunta arrebata más del 27% del pastel televisivo a las grandes cadenas), un tope que impacta directamente en su modelo publicitario al provocar el «efecto fragmentación», obligando a vender sus bloques en paquetes masivos a tarifas más bajas (CPM) que compensan atrayendo a marcas específicas mediante la ultra-segmentación de sus públicos hiperfieles. Sin embargo, este ecosistema blindado afronta ahora el agresivo auge del streaming con anuncios (Netflix, Prime Video, Disney+), que está desviando presupuestos digitales hacia contenidos premium y presionando aún más a la baja las tarifas de la televisión lineal; una amenaza ante la cual las cadenas tradicionales contraatacan transformando sus segundas señales en «televisión de acompañamiento o fondo» de bajo coste y unificando la venta publicitaria de la TDT con sus propias plataformas nativas (Atresplayer o Mitele) para ofrecer un alcance combinado que compense el estancamiento de la pantalla tradicional.