Las pantallas de 120 Hz dejaron de ser una característica reservada a los móviles más especializados. Cada vez aparecen en más modelos y prometen una imagen más fluida, especialmente al desplazarse por aplicaciones, jugar o reproducir contenidos con mucho movimiento. Pero cuando llega el momento de ver una serie, una película o un partido, la diferencia no siempre es tan sencilla.
La frecuencia de actualización indica cuántas veces puede renovar su imagen una pantalla cada segundo. Un panel de 60 Hz puede hacerlo hasta 60 veces, mientras que uno de 120 Hz duplica esa cifra.
Eso no significa que cualquier vídeo se transforme automáticamente en un contenido de 120 fotogramas por segundo. La experiencia final depende también de cómo fue grabado el contenido, de la aplicación utilizada y de la capacidad del sistema para adaptar la pantalla.
120 Hz no significa que todo el contenido se vea al doble de velocidad
Una pantalla con mayor frecuencia de actualización puede mostrar movimientos y animaciones con más fluidez, algo especialmente perceptible al desplazarse por menús, páginas web o interfaces.
Apple explica en su documentación para desarrolladores que las pantallas ProMotion pueden modificar dinámicamente su frecuencia según lo que ocurre en pantalla. En los iPhone compatibles, el sistema puede trabajar con diferentes valores en lugar de permanecer permanentemente en los 120 Hz.
La adaptación también tiene otro objetivo. Evitar que el panel funcione a su máxima frecuencia cuando no aporta una ventaja visible permite reducir el consumo energético.
¿Una película de 24 fps se convierte en una película de 120 fps?
No. La pantalla puede actualizarse a 120 Hz, pero el vídeo conserva los fotogramas con los que fue producido. La ventaja es que 120 es múltiplo exacto de 24, lo que permite mostrar cada fotograma durante el mismo número de ciclos. Google utiliza precisamente el ejemplo de un vídeo de 24 fps y explica que una pantalla de 120 Hz puede reproducirlo sin recurrir al patrón irregular necesario en un panel fijo de 60 Hz.
El deporte plantea un escenario diferente
Fútbol, baloncesto, automovilismo y otras retransmisiones tienen movimientos rápidos de cámara y objetos que atraviesan continuamente la pantalla. Es ahí donde una frecuencia elevada puede tener más sentido, aunque el panel por sí solo no pueda crear información que la emisión original no contiene.
Si una plataforma entrega vídeo con una frecuencia elevada y la aplicación, el sistema y la pantalla trabajan correctamente juntos, el movimiento puede percibirse de manera más estable. En cambio, una retransmisión con pocos fotogramas por segundo seguirá teniendo esa limitación aunque se reproduzca en un panel de 120 Hz.
Por eso, fijarse únicamente en la cifra de la pantalla puede resultar engañoso. La calidad del streaming, la conexión, el bitrate y la propia señal siguen teniendo un papel fundamental.
¿Se nota entonces la diferencia entre 60 y 120 Hz?
Sí, pero no de la misma manera en todos los contenidos. El salto resulta muy evidente en la navegación por el sistema, animaciones y videojuegos capaces de generar una tasa elevada de fotogramas. En películas y series la mejora depende principalmente de una reproducción más adecuada de la cadencia original, mientras que en deportes entra en juego la frecuencia a la que se ofrece la propia emisión.
El iPhone 17 lleva los 120 Hz al modelo estándar
La expansión de estas pantallas se puede ver también en la evolución de los teléfonos de Apple. Durante varias generaciones, ProMotion estuvo asociado principalmente a los modelos Pro, mientras que el modelo convencional mantenía una pantalla de 60 Hz.
El cambio llegó con el iPhone 17. Apple incorporó al modelo estándar una pantalla Super Retina XDR de 6,3 pulgadas con ProMotion y una frecuencia adaptativa de hasta 120 Hz. El panel puede además reducir su frecuencia cuando la situación lo permite para equilibrar fluidez y consumo.
Al revisar diferentes generaciones de iPhone este tipo de características se ha convertido así en uno de los elementos que permiten distinguir cómo ha evolucionado la experiencia de pantalla más allá de la resolución o el tamaño.
Apple también elevó en este modelo el brillo máximo en exteriores hasta los 3.000 nits y añadió un tratamiento destinado a reducir los reflejos, dos características que pueden resultar tan importantes como los propios hercios cuando el contenido se consume fuera de casa.
¿Son los 120 Hz imprescindibles para ver streaming?
No. Una buena pantalla de 60 Hz sigue siendo perfectamente capaz de reproducir películas, series y deportes. Los 120 Hz aportan mayor flexibilidad para adaptar la frecuencia al contenido y una sensación de fluidez superior en determinadas situaciones, pero no sustituyen a una buena señal, un panel de calidad ni una reproducción con suficiente resolución y bitrate.
La carrera por aumentar los hercios tiene, por tanto, más matices de lo que sugiere la cifra. Pasar de 60 a 120 Hz puede mejorar la experiencia, pero el resultado depende de todo el camino que recorre la imagen antes de llegar a la pantalla. Y en streaming, como ocurre tantas veces con la tecnología audiovisual, una sola especificación nunca cuenta toda la historia.
Suscríbete al Newsletter de Mundoplus.tv y recibe en tu correo electrónico, de lunes a domingo y a primera hora de la mañana, todas las noticias publicadas en la web, y las novedades de nuestro Blog, y tendrás acceso directo a los calendarios de cine, series y deportes, siempre actualizados.