La recién estrenada «entente cordiale» entre RTVV y TV3, en virtud de la cual los gobiernos valenciano y catalán acordaron la emisión recíproca de sus cadenas autonómicas, ha retrocedido varios enteros desde que el pasado 18 de marzo se decidió unilateralmente interrumpir la recepción de Canal 9 en Barcelona y su área metropolitana
En su lugar, los territorios catalanes reciben ahora la señal de Televisión Valenciana Internacional, cuyos contenidos son mucho más restringidos, y de hecho, no incluyen la programación de mayor demanda, como la Champions, el Mundial de la Fórmula 1 y las películas y series en castellano. En Burjassot se reciben desde entonces una media de treinta llamadas diarias de telespectadores catalanes reclamando el restablecimiento de Canal 9.
El cierre de las emisiones de RTVV se produce después de que la cadena valenciana comenzara a emitir la F1, alcanzando un 20,5 % de cuota de pantalla. TV3 también compite por la audiencia de la Liga de Campeones. Los continuos desencuentros a cuenta de la reciprocidad de las televisiones autonómicas -el Consell llegó a cerrar los repetidores de la asociación Acció Cultural del País Valencià desde los que se emitía ilegalmente TV3- llegaron aparentemente a su fin en agosto de 2008.
En octubre de 2009 se reforzó este entendimiento cuando la consellera de Administraciones Públicas, Paula Sánchez de León, y el conseller de Medios de Comunicación de la Generalitat de Catalunya, Joan Manuel Tresserras, sumaron fuerzas para reclamar al ministerio de Industria la concesión de tres multiplex, con el fin de disponer de un espectro radioeléctrico suficiente para albergar las emisiones en la Comunidad Valenciana de TV3 (en esos momentos se realizaba desde un multiplex barcelonés de Collserola). Era el único escollo que restaba para la firma oficial del acuerdo.