Nou, la anterior radiotelevisión pública, cerró sus puertas el 29 de noviembre de 2013. Desde entonces, la demanda de un medio valenciano para promover la lengua, información y cultura propias ha sido una constante desde la oposición y la ciudadanía.
Este martes, en el último pleno de la legistlatura, se dio luz verde a la Ley de Servicio Público de Radiotelevisión Valenciana. El origen de la misma se sitúa en una Iniciativa Legistlativa Popular (ILP) que logró reunir más de 90.000 firmas, si bien el texto finalmente aprobado ha sufrido modificaciones que no han gustado ni a los promotores ni a la oposición, que permaneció durante la votación sin participar.
La Ley aprobada por el Partido Popular propone diversas condiciones ineludibles para permitir la apertura y mantenimiento de la nueva radiotelevisión. Así, no deberá suponer un aumento de la deuda pública, no deberá incidir en las partidas presupuestarias para otros servicios públicos como sanidad o educación, no deberá aumentar la presión fiscal sobre la ciudadanía, deberá finalizarse previamente el proceso de liquidación de Nou y deberán ser firmes las sentencias judiciales sobre la ley que permitió cerrarla.
Por otra parte, algunos de los cambios que se han introducido con respecto al texto original de la ILP es que no será obligatorio emitir íntegramente en valenciano, podrá emplear cualquier modalidad de gestión en lugar de limitarlo a la gestión directa de manera pública, y además se retira la obligatoriedad de que exista como tal la radiotelevisión.
El gobierno regional del Partido Popular estima así que se mantiene la esencia del texto original, mientras que mantienen la postura contraria desde la oposición y desde el colectivo que promovió la ILP. Como medida de protesta, la opoción presentó en el pleno carteles abogando por una radiotelevisión verdaderamente pública y en valenciano.