No nos flipemos, no nos flipemos. Torbellino era esto Y, como se puede apreciar, Ponseti no era el torbellino absoluto, simplemente era uno más del gran torbellino que era el programa. Lo de ahora, seamos claros, es una mariconada. O, como dice algún innombrable en el vídeo adjunto, les han tocado mucho las narices y por eso ahora hacen un programa de mierdaNacho74 escribió: Y qué decir de Ponseti, un torbellino absoluto.
Cuando piensas que el Carrusel no puede dar más pena, van y se sacan de la manga "el gallinero", una copia cutre e infame de la mítica primera hora que tuvo este programa con ciertos innombrables que ahora están en el otro lado y a los cuales, como diría el tío Joserra, hoy sí es menester citar.
La primera hora de ahora son todo tíos y una tía, que parecería que está puesta ahí como un florero si no fuera porque es la directora de deportes de la SER, ergo está de cuerpo presente en una suerte de controladora del gallinero, valga la redundancia. Y está para lo mismo que los otros, esto es, soltar la primera chorrada que se le venga a la cabeza, hacer ruido, hablar de panochadas y, en definitiva, rellenar minutos. Pero con el freno de mano puesto, que hay ropa tendida. No conviene resucitar encimeras, tractores y actimeles.
No hay cosa que más odiemos algunos que el relleno en la radio. No al hablar por hablar. Para eso ya está el programa de las madrugadas, en el que, por cierto, ¿si pregunto, molesto? ¿Por qué no está Macarena Berlín?
Volviendo a lo que nos ocupa y preocupa, la versión de Hacendado de la primera hora que están perpetrando en lo que antes era Carrusel, el mejor programa de la radio española, es una concatenación de tonterías en la que están varios tíos a ver quién dice la tontería más grande. Nada tiene que ver lo que perpetran ahora Garrido, Ponseti (quién lo ha visto y quién lo ve) y compañía con la gran primera hora que hacían Maldini, Paniagua, Juanma Castaño, Hevia, un tal Gallego y el innombrable por antonomasia, al que os ahorraré el trance de leer su nombre... Pongamos que hablo de tu prima la coja
Había muy buena música, muy buen rollo y era todo muy espontáneo. Era algo novedoso, fresco y atrevido, sonaba genial y conseguía atraer a mucha gente. Hablando todos de lo de todos, se metían unos con otros y eran todo risas. La publicidad que introducía un mito llamado Pepe Domingo Castaño también tuvo mucho que ver y así consiguieron que este espacio se convirtiera en una suerte de fenómeno social, de tal forma que las gracias que allí se soltaban luego las escuchabas por la calle: desde "un bratso" a las frases del maquinillo (¿Por qué no lo usa Garrido si tan gallo es?) pasando por las menciones de Pepe. Un verdadero espectáculo.
¿Que lo de antes era un gallinero? Pos vale, pero al menos era original, no como la de ahora, que no deja de ser una copia infame y atroz. Veremos qué pasa si no acompaña el EGM, pero "pueden pasar cositas", que diría aquel. Bueno, en realidad, ya están pasando...