La lucha por la libertad de expresión no ha hecho más que comenzar

press-freedom_0Este mismo lunes conocíamos de primera mano uno de los nuevos trágicos episodios vividos en España; la cuestionable querella criminal interpuesta por José Luis Moreno contra los compañeros de Bluper. Una desfachatez en toda regla.

La razón es muy simple, criticar y ejercer un juicio de valor hacia el nuevo programa de Televisión Española “Alfombra Roja Palace“, algo que no ha sentado nada bien al empresario madrileño, últimamente en el centro de la polémica tras su anterior trifulca televisiva (y posterior denuncia contra Yolanda Ramos).

José Luis Moreno considera que la información titulada “La extraña relación de TVE y José Luis Moreno” y el correlativo artículo de opinión “José Luis Moreno le vuelve a colar una vergonzosa gala a TVE” son catalogados como delitos de calumnias e injurias. Vivir para ver.

Reclama que Bluper reconozca que sus artículos recogen estos delitos junto una indemnización (bochornosa) de 332.000 euros, además de eliminar estos polémicos artículos. Algo difícil de creer dadas las circunstancias que engloban a nuestro país y sobre todo al reclamo informativo por parte de los ciudadanos. Un país sin una información pura y cristalina está condenado al ostracismo total.

No todo son malas noticias. La gente se ha volcado en las redes sociales con el hashtag #TodosConBluper para defender la libertad de expresión y evitar que este despropósito continúe adelante. No es un atentado contra un medio en concreto, sino contra todo un sector como es el de la comunicación y más concretamente contra un derecho fundamental en cualquier democracia: La libertad de expresión.

Bastante debemos aguantar los periodistas hoy en día, donde las mentiras y los sinsentidos reinan en cada esquina como para tener que estar pendientes de aquello que contamos o de nuestras opiniones, siempre en busca de un debate en favor de los ciudadanos de este país.

¿Qué ha provocado esta situación? La unión de los ciudadanos en favor de la justicia y de este derecho tan sumamente fundamental como es la libertad de expresión.

Como periodistas debemos seguir combatiendo por esta esencial premisa que nos hizo elegir esta hermosa vocación. No lograrán que dejemos de reclamar nuestros derechos y con querellas y denuncias no harán sino que nos unamos en favor de la cordura y la pureza informativa.

Hemos abierto los ojos. La lucha por la libertad de expresión no ha hecho más que comenzar.