“Flack”: hipocresía, mentiras y Anna Paquin

flackpaquinEn este mundo donde prima la superficialidad, la hipocresía y el qué dirán, la imagen lo es todo. Y para evitar que el escándalo salpique al famoso de turno, tenemos a Anna Paquin que en “Flack” da vida a Robyn, una relaciones públicas norteamericana afincada en Londres, que hará lo indecible (y no es un decir) para resolver cualquier crisis relacionada con sus clientes. Con un estilo ágil, divertido y unos diálogos mordaces y sin pelos en lengua, “Flack” llega hoy a COSMO para llevarnos a los lugares donde no llegan los focos y los flashes.

Creada por Oliver Lansley (Whites), está serie supone todo un cambio de registro para Anna Paquin en su regreso a la televisión en un papel protagonista. En “Flack”, serie en la que también es productora junto a su marido Stephen Moyer (todo queda en casa), Paquin da vida a Robyn, una relaciones públicas norteamericana que representa a clientes famosos a los que en más de una ocasión debe sacar de apuros. Robyn realiza su trabajo de forma fría y desapasionada, acostumbrada a lidiar con todo tipo de situaciones embarazosas. Si el dinero no lo soluciona, ella encontrará la forma (sea o no moralmente cuestionable) de que la crisis no se convierta en noticia. Todo por y para el cliente.

flackcritica3Sin embargo, si en el trabajo Robyn es capaz de solucionar cualquier problema (casi sin despeinarse) fuera de él la cosa cambia. Su vida está marcada por el suicidio de su madre un año atrás, razón por la que se mudó a Londres junto a su hermana Ruth (Genevieve Angelson). Para Robyn tanto su hermana como sus sobrinos, son el asidero que la mantiene con los pies en la tierra y no la permiten derrumbarse. Poco a poco, a lo largo del primer episodio vamos entendiendo a Robyn y el porqué de su frialdad. Porque detrás de esa mascara de profesionalidad se esconde alguien que desea sentir algo, lo que sea. Pero ni las drogas ni su pareja parecen ser la solución para alguien que lleva mucho tiempo ocultándose tras una máscara.

Una de las virtudes del primer episodio de “Flack” que he podido ver antes de su estreno hoy en COSMO, es su guion, lleno de agilidad y momentos, a veces divertidos y a veces chocantes (válgame el eufemismo). No hay un momento de respiro en el episodio y eso nos ayuda a meternos de lleno en la vida del personaje interpretado por Anna Paquin y en todo lo que la rodea. Sobre todo, gracias a los diálogos, punzantes, con dobles sentidos, divertidos que trufan cada escena de la serie. Ya sea en el trabajo o fuera de él. A veces acelerados, otras veces más intimistas, como el que mantiene Robyn en el parque con una mujer que cuida de su bebé.

flackcritica2La segunda gran virtud de “Flack” es el reparto que acompaña a Anna Paquin. Junto a Genevieve Angelson (The Good Girls) que da vida a su hermana Ruth, una madre y esposa que adora a su familia, pero que anhela una vida pasada que nunca volverá; encontramos a Sophie Okonedo (Chimerica) que interpreta a Caroline, la directora de la agencia, una exigente mujer (carente de toda moral) y que no acepta fallos ni excusas; Lydia Wilson da vida a Eve, compañera de trabajo de Robyn, rica, clasista y superficial; y por último tenemos a Rebecca Benson que interpreta a la ingenua Melody, la nueva becaria que deberá aprender rápido el negocio de la doble moral.

Aunque con trazas en común con la francesa “Call my agent” (que también se ha podido ver en COSMO), en “Flack” nos alejamos del glamour y el estrés de las estrellas, para introducirnos en un mundo más oscuro y menos luminoso. Porque, ante todo, la nueva serie de COSMO es un juego de máscaras, donde la hipocresía está a la orden del día. Donde la moralidad no tiene puntos de vista, solo un objetivo: proteger al cliente toda costa. Con un ritmo endiablado, diálogos mordaces y divertidos y con una Anna Paquin dando vida a un personaje que significa todo un cambio de registro sorprendente y adictivo, “Flack” se presenta como uno de los estrenos más interesantes de este otoño seriefilo.