“Bad Banks”: vendiendo tu alma al diablo

badbankscriticaYa se acabó hace tiempo el que llegaran a España solamente series norteamericanas y algunas británicas. Con el boom de las plataformas de streaming, los canales lineales también se han puesto las pilas, obligándose a rebuscar en otros países para traer ficción de calidad a sus espectadores. Este es el caso de “Bad Banks”, serie alemana que llega hoy a AMC y que nos enseña sin pudor las cloacas del sistema financiero y como los participantes en sus juegos de poder harán lo que sea por tener éxito.

“Bad Banks” cuenta la historia de Jana Liekman, interpretada por Paula Beer (La sombra del pasado), una joven ejecutiva, con gran talento para el negocio de la banca, que es despedida de forma inesperada tras dejar en evidencia a su superior, el hijo de un miembro de la junta del banco luxemburgués para el que trabaja. Sin embargo, al momento recibirá una oferta de trabajo para unirse a un importante banco de Alemania, tras ser recomendada por una de sus antiguas jefas Christelle Leblanc (Désirée Nosbusch). A partir de aquí, Jana deberá abrirse paso en un mundo dominado por hombres, en el que las mentiras, la falta de escrúpulos y la desconfianza están a la orden del día.

badbankscritica3Tras ver los dos primeros episodios, de los seis que consta la primera temporada de “Bad Banks”, te puedes hacer la pregunta que creo que nos hacemos todos: ¿hay algún banco bueno? En esta serie creada por Oliver Kienle (Cuatro manos) vemos como una joven inteligente y con talento que lleva una vida feliz junto a su pareja y la hija de este, se ve arrastrada a un mundo donde el trabajo es lo primero. Un mundo egoísta, lleno de competitividad, de agresividad, donde lo que importa es ganar dinero, tener éxito y no perder el control.

Jana a su pesar y siendo consciente de ello (pero sin querer evitarlo) se introducirá en ese mundo. Siendo capaz de vender su alma por tener éxito, por ser mejor que sus compañeros, utilizando artimañas poco éticas (siendo benévolo) para conseguir sus fines. Mostrándonos así la serie los trapos sucios del actual sistema financiero. Donde se falsean los datos para engañar al comprador y vender un producto basura. Donde los bancos falsean los balances y realizan fraude contable. Porque lo importante es ganar por encima de todo y a cualquier precio. Y por supuesto, seguir ganando dinero y tener el poder.

badbankscritica2“Bad Banks” se presenta como un thriller trepidante que muestra sin tapujos el mundo de las altas finanzas y los bancos de inversión. Su ritmo es vertiginoso y sus dos primeros episodios se pasan volando, con Jana metida en medio de un juego de poder en el que se verá envuelta, casi sin darse cuenta. Al principio parece haber encontrado una mentora que la ayudará a crecer y a hacerse valer, y que la enseñará que trabaja para sí misma y no para el banco o sus compañeros. Pero su relación de mentora y protegida irá in crescendo, haciendo que nos recuerde a la que mantenían Rose Byrne y Glenn Close en “Daños y perjuicios”. Y es que el personaje de Christelle Leblanc (Désirée Nosbusch) recuerda en algunos momentos a aquella Patty Hewes implacable y manipuladora que hacía cualquier cosa para ganar.

Con su vida y su salud patas arriba, dejando de lado a su familia y amigos y viviendo solo por y para el trabajo, acompañaremos a Jana en su degradación moral. Porque el vender tu alma tiene precio y poco a poco veremos como la joven idealista dejará a paso a una mujer dispuesta a todo por ganar y tener éxito. Intentando complacer las exigencias de su antigua jefa, además de convencer a su nuevo jefe Gabriel Fenger (Barry Atsma) que es válida para su nuevo trabajo. Y metidos en esa degradación moral que impregna a todos y cada uno de los personajes de “Bad Banks”, poco a poco veremos como todo se irá enrevesando, con compañeros llenos de secretos, juegos de poder y un alcalde que busca dejar un legado para la posteridad.

badbankscritica4Renovada por una segunda temporada que se estrenará en 2020, “Bad Banks” es una más que interesante propuesta para los lunes. En apenas dos episodios consigue engancharte, gracias a ese ritmo vertiginoso con el que se desarrolla la narración. Con una trama tan de actualidad, con la corrupción moral por bandera de unos personajes, de los que no se salva ninguno, esta serie alemana es un espejo en el que no quieres mirarte. ¿Harías tú lo mismo llegado el momento? ¿Hasta qué punto seríamos capaces de resistir la tentación? ¿Qué estaríamos dispuestos a hacer por conseguir riqueza, estatus, aprobación y poder cuidar de nuestra familia? Tal vez no queramos saber la respuesta.