“Trampa-22″: el loco y absurdo mundo de la guerra

trampa22Starzplay sigue ampliando poco a poco sus contenidos en España y hoy ha estrenado la miniserie “Trampa-22″, la esperada ficción producida por George Clooney y que se basa en la aclamada novela de Joseph Heller. Un alegato antibelicista que nos muestra, al menos en los dos primeros episodios que nos ha facilitado la plataforma, una fantástica serie que nos enseña a través de la sátira más descarnada como los entresijos de la guerra son tan surrealistas y absurdos que pueden acabar con la poca cordura que creemos tener.

“Trampa-22″ narra la historia del bombardero John Yossarian (Christopher Abbott) miembro de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. YoYo (como le llaman sus compañeros) eligió este destino pensando que la instrucción sería más larga y podría librarse de combatir, ya que la guerra habría acabado para cuando terminara su formación. Pero claro, esto como todos sabemos no fue así. Lo que no podía imaginar el bombardero Yossarian, es que durante la instrucción serìa testigo de cómo para Scheisskopf su superior interpretado por George Clooney, lo más importante era que sus hombres desfilaran de forma perfecta y precisa, con 10 cm entre muñeca y pernera y una oscilación del brazo de 18 cm, tan sólo para ganar una insignia. ¿Exageración o realidad?. Tal vez las dos cosas. Porque parece clara la intención del guion de “Trampa-22″ escrito por Luke Davies y David Michôd, de mostrarnos la cara más irrisoria e incongruente del ejército y por ende de la guerra. Una guerra cruel (todas lo son), donde los soldados son enviados al frente para combatir por hombres que se llenan la boca de palabras como patriotismo, libertad, honor o lealtad.

trampa22bisEsa es la crítica que subyace a lo largo de “Trampa-22″. Como el ejército (en este caso el estadounidense), enviaba a sus jóvenes a combatir lejos de su país, en post de un ideal (hermoso sin duda) pero un ideal que no es capaz de esconder toda la locura que impregna a las guerras. Un ideal que no esconde que las guerras son hechas para ganar dinero. Y aunque la historia de esta miniserie que llega hoy a Starzplay esté ambientada durante la Segunda Guerra Mundial y situada geográficamente en Italia, todo de lo que somos testigos puede ser trasladado perfectamente a cualquier época y lugar que se nos ocurra. Y es que, aunque con menos humor y mucho más dramatismo, “Trampa-22″ no ha dejado de recordarme en sus dos primeros episodios a “M.A.S.H.”, la mítica serie de los setenta que se basaba a su vez en la película del mismo nombre dirigida por Robert Altman ganadora del Globo de Oro a mejor película de comedia o musical y que a su vez se basaba en la novela de Richard Hooker.

Pero esto es sólo una similitud basada en sus pretensiones antibelicistas y el carácter de sátira de ambas producciones. “En Trampa-22″ no hay espacio para la carcajada, pero si para el asombro, para la tensión y para alguna risa de incredulidad. Ya que con el paso de los minutos vemos como poco a poco Yossarian va siendo consciente de la vulnerabilidad de su labor y de lo poco que les importa a sus superiores arriesgar su vida y la de sus compañeros, aumentando el número de misiones que deben “volar” para completar el servicio, si con ello pueden ser la base con mayor número de vuelos al día.

El miedo invadirá al protagonista que intentará eludir el servicio, primero simulando alguna enfermedad física y más tarde, solicitando que se le evalúe como inestable. Algo que le enfrentará con la norma que le da nombre al título de la miniserie (y al de la novela), la Trampa-22. Una regla burocrática, cuya paradoja radica en los requisitos que se solicitan para eximirse del servicio a los soldados. Todo piloto que quiera volar demuestra que no está en sus cabales y debe ser relevado, pero para ello debe enviar una solicitud de revisión. En el momento en que lo hace, la trampa se cierra sobre sí misma y el aviador pasa a ser considerado como cuerdo, puesto que ningún loco presentaría una queja. En definitiva, no hay elección posible ni manera de salir del sistema.

yossariaAlgo que poco a poco lleva al protagonista hacia una espiral de miedo y frustración en la que será testigo a lo largo de las misiones de bombardeo de cómo sus compañeros de escuadrón van muriendo, sin que eso frene el ímpetu y la iniciativa de sus superiores, ávidos por conseguir sus objetivos y curiosamente orgullosos de la precisión de sus hombres, siendo capaces de salvaguardar El Vaticano (en una escena que va más allá del surrealismo). Yossarian se verá invadido por la soledad, alejándose de sus compañeros en los momentos de descanso, en intento de evadirse de la cruda realidad que le rodea e intentando separar emocionalmente de personas que puede perder en cualquier momento.

“Trampa-22″ se acompaña además de estupendo guión y de una narración de la historia que va llevando al límite a Yossarian, de un excelente reparto (en gran medida masculino). Encontramos así junto a Christopher Abbot (The Sinner, Girls), a un elenco encabezado por George Clooney (quien dirige dos episodios) en un pequeño pero divertidísimo papel; a Kyle Chandler (Friday Night Lights) dando vida a un coronel que se preocupa más por las misiones que por sus hombres; a Hugh Laurie (House) que interpreta al Mayor de Coverley, más interesado por la buena comida que por la guerra; o a Giacarlo Giannini (Casino Royale, Un asunto de familia), que da vida a Marcello, el propietario del prostíbulo de Roma al que acuden Yossarian y sus compañeros y cuya disertación sobre sus cambios de principios según quien ostentara el poder, es toda una maravilla.

trampa22treisGracias a todo lo expuesto anteriormente, creo que “Trampa-22″ está entre los mejores estrenos de lo que va de 2019. Es cierto que solo he podido ver sus dos primeros episodios, pero su carácter satírico mezclado con las dosis justas de dramatismo, su excelente diseño de producción, sus diálogos llenos de dobles sentidos, su guion que expone sin miramientos las incongruencias que impregnan a los ejércitos y nos muestra la crueldad de la guerra, haciendo especial hincapié en que la muerte puede llamar a tu puerta casi por casualidad, sin que deshagas el petate, hacen de “Trampa-22″ una serie que hay que ver y disfrutar en el más amplio sentido de la palabra.